jueves, 15 de octubre de 2026

Casa Tahuil y casona Díaz Gallo: el patrimonio histórico de Santiago del Estero, entre la demolición y el abandono

La Municipalidad ha impulsado un proyecto para retirar la protección patrimonial de la Casa Tahuil y habilitar su posible demolición. Mientras tanto, la antigua sede del Museo Histórico Orestes Di Lullo sigue esperando la restauración anunciada por el gobernador Gerardo Zamora en septiembre de 2025. Dos casos que vuelven a poner en discusión la conservación de la arquitectura histórica de la capital santiagueña.



Santiago del Estero ha perdido numerosas construcciones antiguas durante las últimas décadas. En el centro, las viviendas que alguna vez definieron el paisaje urbano han cedido lugar a edificios nuevos y emprendimientos inmobiliarios. Ahora, la Casa Tahuil enfrenta la posibilidad de desaparecer, mientras otra construcción emblemática continúa a la espera de una recuperación que no se ha concretado.

Casa Tahuil: una construcción singular bajo amenaza

Ubicada sobre calle Urquiza, la Casa Tahuil ha sido una de las expresiones más particulares de la arquitectura neocolonial que conserva la ciudad. Su diseño combina referencias coloniales con elementos de la corriente californiana desarrollada a comienzos del siglo XX, que recuperaba formas tradicionales mediante técnicas constructivas modernas.

Según explicó el estudiante de Arquitectura de la Universidad Católica de Santiago del Estero Samir Badr, en una entrevista con Info del Estero, la vivienda fue construida originalmente por la familia Zaiek, a partir de un proyecto atribuido al arquitecto Cordero. En 1955 pasó a manos de la familia Tahuil y, años después, fue alquilada para el funcionamiento del Consejo Médico, que permaneció allí hasta 2015.

Desde entonces, el inmueble quedó sin uso. Alrededor de 2020 comenzó a ser vallado y, a principios de 2024, la empresa Lo Bruno SA, actual propietaria, inició trabajos de demolición. Los cuestionamientos públicos y las denuncias difundidas en redes sociales contribuyeron a detener las tareas.

La controversia ha llegado ahora al Concejo Deliberante de la Capital, donde el Departamento Ejecutivo municipal ha impulsado un proyecto para revisar la catalogación patrimonial de la propiedad. Si prospera la desafectación, la casa podría perder la protección que actualmente condiciona su demolición.

La iniciativa se apoya en la Ordenanza 4860/13, que regula la protección de inmuebles y sectores urbanos de valor histórico, arquitectónico y cultural. Entre los argumentos técnicos del municipio figuran la ubicación de la vivienda dentro del terreno, el espacio libre del frente y la discontinuidad que, según el área de Planeamiento, genera en la trama edificada de calle Urquiza. El informe también señala que su disposición reduce la superficie disponible para construir.

El proyecto se encontraba en comisión al momento de difundirse la información, por lo que la decisión todavía no se ha consumado.

Un dictamen que necesita aclaraciones

Entre los fundamentos de la iniciativa municipal se ha mencionado un supuesto dictamen coincidente del Colegio de Arquitectos de Santiago del Estero. Según la información difundida, la entidad ha negado haber avalado la destrucción de la casa.

La diferencia entre ambas versiones requiere una explicación documental. Conocer el dictamen citado por el municipio y contrastarlo con una respuesta formal del Colegio permitiría establecer con precisión qué posición ha adoptado la institución.

El fiscal municipal Martín Ramos ha señalado que la desafectación debe tramitarse en el Concejo Deliberante. El proyecto también establece condiciones para una eventual construcción nueva, que debería respetar la línea municipal y la altura de los edificios linderos y del entorno histórico.

La publicación completa del expediente permitiría conocer los fundamentos de la medida y las alternativas de conservación que se han considerado antes de avanzar con una posible demolición.

¿Conservar o construir? Una discusión que va más allá de una casa

Para Samir Badr, el patrimonio arquitectónico puede ofrecer oportunidades que exceden su valor histórico. Durante la entrevista con Info del Estero, el estudiante ha planteado que la estética urbana también puede atraer visitantes, generar actividad económica y favorecer nuevos circuitos culturales.

«¿Por qué la gente quiere ir a Europa a ver el patrimonio histórico y cultural?», se ha preguntado. Como ejemplo local, ha mencionado el movimiento que genera el Fórum de Santiago del Estero y ha propuesto pensar en otros usos para los edificios antiguos.

En el caso de la Casa Tahuil, una posibilidad sería estudiar su recuperación y adaptación como centro cultural u otro espacio abierto a la comunidad. La viabilidad de esas alternativas dependería de las condiciones edilicias, la inversión necesaria y las características del proyecto.

La ciudad cuenta con Áreas de Protección Histórica establecidas por la Ordenanza 4860/13, entre ellas los sectores Avellaneda–Iglesia San Francisco, Urquiza–Iglesia Santo Domingo y 24 de Septiembre–Iglesia La Merced. Este sistema busca preservar sectores del tejido urbano que conservan valores históricos y arquitectónicos.

La discusión sobre la Casa Tahuil plantea, entonces, una pregunta concreta: ¿qué alternativas se han evaluado antes de considerar el retiro de su protección? La respuesta requiere fundamentos técnicos accesibles y una evaluación que contemple tanto las condiciones del terreno como el valor del inmueble.

 


La casona Díaz Gallo sigue esperando su restauración

Mientras se discute el futuro de la Casa Tahuil, la casona Díaz Gallo, antigua sede del Museo Histórico Orestes Di Lullo, continúa a la espera de una intervención. Con más de dos siglos de antigüedad, es uno de los testimonios de la arquitectura santiagueña de comienzos del siglo XIX que todavía permanecen en pie.

Durante años, el edificio ha funcionado como espacio de conservación y difusión de la memoria provincial. Su valor está ligado tanto a sus características arquitectónicas como a la actividad cultural que ha albergado.

En septiembre de 2025, durante la inauguración del espacio Mama Antula en el Parque Aguirre, el gobernador Gerardo Zamora anunció la intención de remozar la propiedad. Desde entonces, la información disponible no permite establecer con claridad qué avances se han producido, qué trabajos se han previsto ni cuándo comenzarían las obras.

No hay información suficiente para afirmar que exista una iniciativa formal destinada a retirar su protección patrimonial o demolerla. La preocupación pasa por la falta de avances verificables y por el riesgo de que el deterioro se agrave sin un mantenimiento sostenido.

La recuperación necesita un diagnóstico técnico, un presupuesto y un cronograma de ejecución. También hace falta conocer qué destino tendrá el inmueble una vez restaurado y cómo se garantizará su conservación a largo plazo.

Una ciudad que ha perdido parte de su historia

La transformación del centro santiagueño ha modificado profundamente su paisaje. Numerosas viviendas antiguas han sido reemplazadas por edificios de propiedad horizontal y nuevos emprendimientos, reduciendo la presencia de construcciones que permitían reconocer distintas etapas del desarrollo urbano.

Cada demolición implica la pérdida de materiales, técnicas constructivas y formas de habitar que ayudan a comprender cómo ha crecido la ciudad. Las fotografías y los documentos conservan parte de esa memoria, pero no reemplazan la presencia física de los edificios ni su relación con el entorno.

La renovación urbana responde a necesidades concretas, aunque su avance plantea el desafío de establecer reglas que permitan compatibilizar la construcción con la conservación patrimonial. Para eso hacen falta criterios claros, controles efectivos y alternativas viables para recuperar los inmuebles que han perdido su función original.

La Casa Tahuil y la casona Díaz Gallo representan dos situaciones diferentes. En una, el Concejo Deliberante debe resolver si corresponde retirar la protección patrimonial; en la otra, las autoridades provinciales necesitan informar qué ha ocurrido con la restauración anunciada.

Ambos casos reclaman decisiones concretas y explicaciones públicas. Santiago del Estero ha perdido buena parte de su arquitectura histórica y todavía conserva edificios que podrían seguir formando parte de su vida cultural. El futuro de estas dos construcciones dependerá de que las medidas anunciadas se traduzcan en acciones y de que su valor sea considerado antes de que resulte demasiado tarde para recuperarlas.

Fuentes: infodelestero.com - visionsantiago.com

 



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