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sábado, 9 de mayo de 2026

La Tuna (Opuntia Ficus)

 


En nuestra provincia comúnmente llamada “Tuna”, veamos cómo se la denomina el otras partes del mundo: Chile, Bolivia y Perú :Tuna, Nopal, en España :Chumbera, higos de la India o higo chumbo, en EE.UU.: Prickly – pear (pera espinosa), Higuera chumba, ficus en latín.

Habita en las zonas desérticas de EE.UU., México y América del Sur, en Perú y Bolivia. En el Perú se encuentra en la región Andina, donde se desarrolla en forma espontánea y abundante. También se encuentra en la costa, en forma natural y bajo cultivo.

Se desarrolla en suelos sueltos, arenosos calcáreos en tierras marginales y poco fértiles, superficiales, pedregosos, caracterizándole una amplia tolerancia edáfica; sin embargo, los suelos altamente arcillosos y húmedos no son convenientes para su cultivo.

Originaria América, fue llevada por los españoles a Europa y desde allí distribuida hacia otros países del inundo. Esta gran dispersión geográfica dió origen a muchos ecotipos con características locales propias.

Los principales productores mundiales son Méjico, ltalia, España, el norte de africa Chile y Brasil, país donde se la cultiva sólo para forraje.

En nuestro país, los frutos se destinan al consumo humano, tanto en forma fresca como para la elaboración de productos regionales (dulces, arrope). Las pencas son utilizadas como forraje, siendo un recurso muy valioso en épocas de sequía y baja disponibilidad forrajera para el ganado.

El nombre cactus se deriva del griego kaktos, género descrito por Carlos Linneo. Los frutos del nopal son comestibles y se conocen como tunas.

Composición química: Las pencas son ricas en agua y contienen además sales minerales (calcio, fósforo, hierro) y vitaminas sobre todo la vitamina C.Las tunas contienen alrededor de un 15% de azucares.

Propiedades terapéuticas y preparados: Las culturas prehispánicas le dieron una gran importancia al uso medicinal de los nopales: para detener el flujo, las semillas de la tuna; la goma o mucílago templaba el calor de los riñones; para eliminar las fiebres ingerían el jugo. La fruta era útil para el exceso de bilis. La pulpa de la tuna y las pencas asadas se usaban como cataplasma. Para el tratamiento de hernia, hígado irritado, úlceras estomacales y erisipela, utilizaban la raíz. El mucílago o baba del nopal servía para manos y labios partidos. Las pencas mitigan el dolor y curan inflamaciones. Una pequeña plasta curaba el dolor de muelas. La pulpa de las tunas servía para la diarrea. La savia del nopal, contra las fiebres malignas; las pencas descortezadas ayudaban en el parto. Las espinas fueron usadas en la limpieza de infecciones.

El fruto posee un valor nutritivo superior al de otras frutas en varios de sus componentes: 100 gr de la parte comestible posee 58 a 66 unidades calóricas, 3 gr de proteínas, 0,20 gr de grasas, 15,50 gr de carbohidratos, 30 gr de calcio, 28 gr de fósforo y vitaminas (caroteno, niacina, tiamina, riboflavina y ácido ascórbico).

Es empleado directamente en la alimentación o para la fabricación de mermeladas y jaleas, néctar, tunas en almíbar, alcoholes, vinos y colorantes.

Se utiliza mezclada al barro en el tarrajeo de viviendas rurales y también en la industria para la fabricación de películas adherentes de gran finura. Hoy en día se sigue usando como base de pinturas para casas. Para conservar sus murales.

En Israel, aprovechan las corolas de la flor del nopal para el tratamiento del cáncer de próstata. El nopal se usa principalmente como forraje, pero igualmente se comercializan las pencas tiernas para venderse como verdura.

El fruto posee un valor nutritivo superior al de otras frutas en varios de sus componentes. 100 g de la parte comestible posee 58 a 66 unidades calóricas, 3 g de proteínas, 0,20 de grasas, 15,50 de carbohidratos, 30 de calcio, 28 de fósforo y vitaminas (caroteno, niacina, tiamina, riboflavina y ácido ascórbico). Es empleado directamente en la alimentación o para la fabricación de mermeladas y jaleas, néctar, tunas en almibar, alcoholes, vinos y colorantes.

Dulce como el mistol

Por Alicia Fernandez

 


"Los bosques están siempre cubiertos de un eterno verdor y producen una vasta variedad de frutas silvestres, muchas de las cuales se aprovechan por medio de la destilación. Hasta los cercos de los corrales para ganado, en este rico país, están cubiertos de una fruta que produce una melaza llamada arrope, con la cual acostumbran mezclar sus postres de mesa. Las planicies abundan en hierbas y plantas raras..." Descripción de Tucumán en 1825 (Libro de viaje del capitán Joseph Andrews).

"Apuntamos a trabajar con plantas nativas o naturalizadas que crecen en el NOA y que tienen frutos comestibles", asevera María Inés Isla. Muy contenta en "su casa", la cátedra de Química Orgánica y Biológica de la Facultad de Ciencias Naturales, la doctora en Bioquímica recibe a LA GACETA en medio de un clima festivo. Lógico, el trabajo "Valorización de frutos de especies que crecen en el NOA y productos típicos locales", realizado por un equipo de las facultades de Ciencias Naturales y de Bioquímica junto a Inquinoa-Conicet -que ella conduce- ganó una mención especial en la categoría "Valorización de especies y productos típicos locales", en la VIII Edición del Premio de la Fundación ArgenINTA a la Calidad agroalimentaria.

El mistol, el chañar, el algarrobo, las cactáceas, el tomate de árbol y la uva mato son algunas de una gran cantidad de especies autóctonas que no se aprovechan desde el punto de vista comercial. "Todos estos frutos tienen algo útil desde el punto de vista funcional -asegura Isla-, es decir que no sólo tienen valor nutricional sino también que son capaces de ayudar a prevenir enfermedades. Son muy buenos depuradores de radicales libres, tienen capacidades antiinflamatorias y no son tóxicos (no son mutagénicos ni genotóxicos)".

"A partir de los frutos preparamos algunos productos derivados y comprobamos si se mantienen los principios activos. Analizamos cuál es el uso popular y cómo podemos hacer para darles valor agregado de comercialización, a través de mermeladas, arropes o conservas. En algunos casos mantienen sus propiedades y en otros no. Podemos sugerir que a determinados frutos hay que consumirlos frescos y a otros se los puede cocinar; en algunos casos se conservan mejor las propiedades funcionales (por ejemplo, macerado en alcohol para tintura). El mistol, el algarrobo negro y blanco y el tomate de árbol tienen muy buenas propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, tanto en fresco como procesados".

La "bajada" a la comunidad se da a través de talleres que dictan Nutrición (Unsta) en comunidades Wichis; o el INTA y la Secretaría de Extensión de la UNT en toda la provincia. Todos con la idea de fomentar el cultivo, la conservación, el uso y la comercialización de estas valiosas especies.

MISTOL: Árbol de 4 a 9 m de altura, de tronco gris plateado. Fruto esférico castaño rojizo de 10-17 mm de diámetro, con pulpa pastosa y dulce.

CHAÑAR: Árbol de hasta 7m de altura. El fruto es globoso u ovoide, de color rojizo 1,5 cm a 3 cm fragantes y dulces, aunque áspero al paladar.

ALGARROBO: Árbol de hasta 18 m de altura. El fruto es una vaina de color claro llena de semillas. Se hace bebida (aloja) y harina (añapa).

CACTÁCEAS: El tallo y las ramas están constituidos por pencas. El fruto es la tuna, una baya polisperma, carnosa, de forma ovoide esférica.

TOMATE DE ÁRBOL: Árbol de 3 m de altura. Fruto rojo oviforme de piel lisa y pulpa gelatinosa sabor agridulce; muchas semillas. (Se cultiva en Tafí Viejo).

UVA MATO: Crece en arbustos o parras caducifolios reptantes o trepadores de la familia de las vitáceas. Las uvas son ásperas y de sabor agridulce. Fuente: FBK Patio santiagueño

El Algarrobo en la medicina Popular


La fruta del algarrobo o algarroba es rica en calcio y vitaminas. Primero la farmacopea americana y luego la española utilizaron en infusiones los frutos del algarrobo negro para el lavado en infecciones de ojos; y las del algarrobo blanco para disolver los cálculos de vejiga (sólo chupándolas).



La infusión de la flor es diurética y la de la corteza (al 2%) es antidiarreica. También se considera diurética la fruta del blanco, muy madura. La decocción de los frutos es muy efectiva para las afecciones bronquiales y también puede comerse el fruto crudo para lograr efectos laxantes. El patay se recomienda para las enfermedades venéreas y las afecciones bronquiales. Para quienes padecen asma, también es bueno aspirar el humo de los frutos quemados de algarrobo negro.

Calvicie

Pero quizás uno de los descubrimientos de mayor trascendencia lo constituye el hecho de que su consumo contribuye a combatir la calvicie. Esto no puede extrañarnos, pues el fruto contiene gran cantidad de calcio y vitaminas B1 y B2, como lo ha probado el Dr. Pedro Escudero, del Instituto Nacional de Nutrición. Los elementos citados sirven para ayudar al crecimiento, proteger el sistema nervioso y preservar la juventud. Que los nativos no conocieran la calvicie algunos lo atribuyen justamente al hecho de que consumían algarroba en varias formas.

Oftalmías

Se utiliza también el algarrobo negro para las curaciones del maldiojo o "mal de ojo" (conjuntivitis). Pero para las curaciones de las cataratas o "nubes de los ojos" se prefiere el agüita clara del árbol negro. Para ello se recoge en una cuchara limpia el zumo que segrega un gajo de algarrobo negro por uno de sus extremos mientras el extremo opuesto se pone al calor de las brasas. Se dejan caer tres gotas en los ojos tres veces al día.

Son varias las especies de Prosopis que la medicina popular utiliza contra afecciones de los ojos. En algunos herbolarios de Bs As se vendían los frutos de "retortuño" (P.strombulífera) para calmar el dolor de muelas. Del "vinal" (P. ruscifolia), se emplean las hojas y brotes para curar diversas oftalmías.

Traumatología

Para curar las recalcaduras, la gente prepara una humita con las hojas y la colocan bajo las cenizas envuelta en un trapo húmedo. Cuando está bien caliente la sacan del fuego, la abren y la espolvorean con sal; la cierran y la ponen en el lugar afectado, lo más caliente que la persona soporte.

En algunas regiones curaban las fracturas de los huesos (sin herida) con un emplasto hecho de la siguiente manera: les extraían las semillas a algunas algarrobas verdes, las mezclaban con corteza y machacaban ambos elementos junto a sebo de cabra o de carnero.

En otras regiones, para curar las quebraduras de los huesos, machacan hojas y las colocan al rescoldo, envueltas en un trapo húmedo. Cuando está bien caliente le mezclan pez de Castilla molida y agua ardiente, y lo aplican sobre el hueso fracturado. Vendan la región afectada hasta su curación.