Por Julio Carreras
Nace
Santiago del Estero
Entre diciembre de 1552 y
la primavera de 1554, transcurriría el primer gobierno de Aguirre. Durante ese
periodo, trasladaría la Ciudad del Barco desde Chumillo, hasta lo que hoy
llamamos Barrio Centro. Durante los primeros meses de su gobierno, iba a
cambiar el nombre de esta ciudad, por el de Santiago del Estero. El cual
permanece hasta la actualidad, luego de 473 años.
Aguirre contaba con
varias ventajas sobre Núñez de Prado, para consolidar este proyecto empresario.
En primer lugar, su carácter. Pues mientras Núñez era un individuo vacilante y
algo lento para tomar decisiones, el hijo del contador De la Rúa pensaba y
actuaba, con gran celeridad. La segunda ventaja es que conocía a la perfección
todo el territorio que pisaba. Pues en 1544 lo había rastrillado por completo,
en busca de la expedición perdida de Diego de Rojas. Y su tercera prerrogativa
era tener más capital disponible y mejores apoyos políticos que él ya preso
Núñez.
En efecto, contaba en su
haber con el gobierno de la Ciudad de la Serena, en Chile, la cual había
refundado luego de ahogar en sangre un alzamiento indígena. Como premio de lo
cual Valdivia le había otorgado su control. (1) En diversos espacios geográficos,
como el Perú, Charcas y Chile, el ahora gobernador de facto santiagueño poseía
haciendas, encomiendas y acciones mineras.
Con fecha 23 de diciembre
de 1553, desde la que ya nombra como "Santiago del Estero", Aguirre
envió una carta al Rey pidiéndole que le otorgara el gobierno del Tucma, con el
litoral de Atacama y Coquimbo incluido. Acompañada por otra carta del cabildo
de Santiago del Estero a Carlos V, con igual fecha, respaldando las solicitudes
del conquistador. Mientras la documentación viajaba lentamente hacia Europa,
Francisco de Aguirre «se consagró a repartir tierras y encomiendas, y a
preparar las siembras. Fue a continuación a la conquista de la región del río
Salado y al descubrimiento del río Bermejo, “e trajo de paz mucha gente"»
(Real Academia de la Historia, España).
Ocho días después que
Aguirre escribió su carta al rey de España, el día de Año Nuevo de 1554, (el
gobernador de Chile) Pedro de Valdivia fue muerto por los araucanos. La noticia
llegó a Santiago del Estero el jueves santo 22 de marzo de 1554.
"En el acto Aguirre
tomó medidas para retornar a Chile y hacerse cargo de la gobernación".
Sabía que Villagra, su socio, pero no por eso menos rival, quien tenía la
ventaja de estar en Chile, se iba a abalanzar sobre el poder gubernamental y se
apresuró a partir hacia allí para disputárselo.
"El viernes santo 23 de marzo de 1554 Aguirre extendió un decreto nombrando a su primo Juan Gregorio Bazán teniente gobernador; y el 28 del mismo mes fue convocado el Cabildo y se recibió Bazán del mando. En el mismo día 28 se puso Aguirre en marcha a Chile, llevándose la mayor parte de las fuerzas que había en la ciudad, y dejando a ésta poco menos que a merced de los naturales." Esto dice el historiador del siglo XVIII Pedro Lozano. Pero Juan Christensen lo pone en duda, afirmando en cambio que Aguirre habría partido hacia fines de agosto de 1544. (2)
(1) "Acompañado pues Francísco de Aguirre
de ese puñado de valientes, recorrió durante seis meses las extensas regiones
de Coquimbo y de Copiapó, haciendo a los indígenas una guerra de sorpresas de
horribles castigos, que sembraron entre ellos el pánico. Lanzábase en el
momento menos pensado en sus más ocultas guaridas y, después de pasar a
cuchillo a los que encontraba defendiéndose, encerraba en sus chozas de paja a
los prisioneros, hombres, mujeres y niños, y aplicaba en seguida fuego a las
habitaciones, pereciendo así los desgraciados en horrible tortura.
[...] "No se pueden leer sin profundo
sentimiento de horror los detalles de esas correrías que han sido designadas
con el nombre de «pacificación del norte de Chile».
[...]"Habiendo sembrado Aguirre la
desolación en los valles de Copiapó y de Huasco, torció riendas a la Serena y
partió en seguida a la región del sur, «porque supo que en Limari se habían
alzado ciertos principales, e los prendió, e traídos los quemó, e a otros
principales que en rebelión pasada fueron culpados, los quemó, también», dice
tranquilamente Garci Díaz, el alcalde que actuaba en esos momentos en la Serena".
"Después de esto el
enérgico caudillo pudo dedicarse a las pacíficas tareas de la labranza de los
campos y en especial a extraer oro de los lavaderos de Andacollo, que
principiaron pronto a producirle veinte mil pesos de renta, fuera de la parte
destinada al Rey.
[...] Esto era por los años de 1549 a 1552.
"En esos días por desgracia se empezó la obra inhumana de hacer trabajar a
los indios en las minas." (El Conquistador Francisco de Aguirre. Luis
Silva Lezaeta. Imprenta de la Revista Católica, Santiago de Chile, 1907.)
(2) Lozano, IV, 139-141; Christensen,
"Fundación de Santiago del Estero", revista de la Universidad de
Córdoba, marzo de 1918.
Desaparición
de Prado
La suerte pareció
favorecer nuevamente a Núñez de Prado cuando murió Valdivia, aniquilado por las
huestes mapuches de Lautaro. La codicia y ansia de poder de los caudillos
europeos desató otra vez una caótica guerra por la sucesión.
Dentro de esta volátil
situación política, los abogados de Prado consiguen presionar a las autoridades
para obtener la liberación de su defendido. Esto ocurre poco después de las
"fiestas" de Fin de Año, en 1553.
Inmediatamente Juan Núñez de Prado se traslada a Lima, y ante la Audiencia del Imperio presenta una demanda judicial contra Francisco de Villagra, por "actos de fuerza" contra la corona, y contra Francisco de Aguirre por el "golpe de mano para apoderarse de la Ciudad del Barco".
El más alto tribunal de
justicia de América falla finalmente a favor de Prado, restituyéndole un año
después, el 13 de febrero de 1555, su gobierno legítimo de la Ciudad del Barco.
Este dictamen desconoce también el nombre de "Santiago del Estero",
que Francisco de la Rúa (Aguirre) había asignado a la población, luego de
trasladarla por tercera vez.
Animado por este fallo
legal y sintiéndose con respaldo, el ahora reconocido fundador comienza a
contratar soldados, e invitar a quienes considera "amigos" entre las
huestes conquistadoras, en la ciudad de Santiago.
Con gran inconsciencia,
antes de partir Núñez pregona a todos los vientos su victoria. E invita a
quienes deseen sumarse, para desarrollar lo que soñaba como una próspera
metrópoli. También proclama su partida para el día siguiente. Pero cuando su
hueste va a buscarlo para iniciar el viaje... Núñez no está.
Desde ese 8 de junio de
1555, jamás fue encontrado. (1) Ni su familia recibiría tampoco, nunca, el
menor indicio acerca de su paradero. Convirtiéndose, así, en el primer
Desaparecido por razones políticas de la Historia Argentina.
(1) José Néstor Achával. Historia de Santiago
del Estero. Siglos XVI-XIX. Ediciones Universidad Católica de Santiago del Estero.
1993. Página 44.
Foto: Monumento a
Francisco de Aguirre. Fue inaugurado el 24 de Julio de 1969, durante una
dictadura militar. Ocupaba de facto la gobernación de Santiago el general (R)
Carlos Uriondo. La figura en bronce, de 3,50 metros de altura, fue hecha por el
escultor santiagueño Roberto Delgado.
Las obras civiles fueron
adjudicadas a la empresa Sade S.A., de Buenos Aires. El editor de la página
"El Benjamín Diario", que nos proveyó los datos y la imagen, comentó,
también: "Llama la atención" que la estatua "apunta con su
espada hacia abajo, en dirección a la avenida Núñez de Prado, justamente el
capitán español fundador de la Ciudad del Barco, a quien (Aguirre) tomó
prisionero y lo expulsó de la ciudad cambiando la ubicación y el nombre por
Santiago del Estero."









