sábado, 4 de abril de 2026

Termas de Río Hondo y las "aguas del sol"

 


La ciudad de Río Hondo, cuyo nombre original era Miraflores, es un centro de turismo cuya importancia radica en el balneario termal junto al río Dulce. Sobre este mismo río se halla el Dique Frontal, el cual embalsa un lago artificial apto para la náutica y la pesca deportiva.

El dique fue inaugurado en 1967 con el fin de atenuar las crecidas, mejorar el riego y generar energía.

Las aguas del río Dulce eran ya conocidas desde la época precolombina con el nombre de Aguas del Sol. El prestigio de la ciudad existe desde hace siglos; los príncipes del Alto Perú - los incas- llegaban a las "aguas milagrosas" para disfrutar de un microclima único y darle energía termomineral a sus vidas.

Antes de la llegada de los españoles habitaban la zona aborígenes sedentarios, los tonocotes. Estos se ubicaron a orillas del Soconcho, río de aguas mansas, que en quechua se llamó Misky Mayu y los españoles tradujeron como Río Dulce.

Fueron los príncipes incas quienes organizaron caravanas desde el Cuzco, cruzando el altiplano hasta las orillas del Misky Mayu, para aprovechar las virtudes de las yacu rupáj (aguas calientes) consideradas por ellos de origen divino.

Los incas decían que sus manantiales traían el fuego de la tierra y daban milagrosamente la salud al sufriente o al enfermo. Su fama se extendió con los relatos hasta el imperio del Hijo del Sol, en las alturas del Tahuantisuyo.

Las postas de Vinará y Miraflores le acercaron viajeros ilustres en la época de la Conquista: San Francisco Solano, los congresales de Tucumán, el Ejército del Norte, Facundo Quiroga y los Taboada.

A comienzo del siglo XX, Termas era un villorrio de 300 habitantes y comenzaban a surgir los primeros hoteles para el turismo que encontró algunos precursores a fines del XIX, ya que el primer alojamiento se construyó en 1884.

Fue reubicada a 21 kilómetros de su sitio primitivo en el año 1966, para construir el Dique Frontal.

Su emplazamiento original se encuentra cubierto por las aguas del lago.

Fue declarada ciudad el 6 de septiembre de 1954, pero el Municipio obtuvo su autonomía recién en 1958 y se eligió como primer intendente municipal al sr. Luis Jorge Manzur.

Hoy, es el mayor centro turístico de la provincia y uno de los más importantes de la región.

Se cuenta que san Francisco Solano pasó por la antigua villa rumbo al Tucumán, para proveerse de madera de nogal y construir el templo que hoy se levanta en la ciudad capital de Santiago del Estero. Al regresar, se encontró en las cercanías de Villa Río Hondo con el gran río crecido (río Dulce). Era humanamente imposible vadearlo, pero el santo, se cuenta, desató su cordón, lo arrojó al río y dijo: "Río Hondo, no impedirás nuestro paso". Entonces las aguas se abrieron. Fue el primero en tocar la otra orilla y dejó sus huellas y la de su mula en una piedra que aún se conserva y venera en la nueva Capilla Villa Río Hondo.

A partir de este hecho milagroso, el Santo de la Cruz y el Violín es venerado en la región y el nombre original de Miraflores se transformó a Río Hondo.

Fuente: facebook/elpatiosantiagueño


Felipe Corpos: la voz quichua que encendió un fuego en Santiago del Estero

Poeta, payador y militante cultural, fundador del Alero Quichua Santiagueño. Su vida fue breve, pero su legado continúa iluminando la memoria y la identidad de un pueblo.




El eco de una lengua ancestral

Cuando se habla de las raíces culturales de Santiago del Estero, el nombre de Felipe Benicio Corpos aparece como una de esas presencias que, aunque breves en el tiempo, dejan huella. Fue poeta, payador, quichuista y uno de los impulsores de un movimiento clave en la defensa del patrimonio lingüístico del norte argentino: el Alero Quichua Santiagueño.

Hablar de él es, inevitablemente, hablar del quichua. Esa lengua que llegó desde los Andes y encontró en Santiago un territorio donde echar raíces propias. Resistió siglos de desprecio y silenciamiento, pero siguió viva en las casas, en las coplas, en los rezos, en las charlas de patio. Felipe entendió temprano que no alcanzaba con resistir: había que darle un lugar visible dentro de la cultura argentina.

Su vida, atravesada por la pasión y el compromiso, también refleja una época en la que las tradiciones luchaban por no quedar arrasadas por la modernidad. Su historia permite ver cómo un hombre del interior del departamento Figueroa logró encender una llama que todavía sigue prendida.

Infancia entre el monte y la lengua quichua

Felipe nació el 23 de agosto de 1935 en Villa Figueroa. Creció en Los Nogales, Pampa Muyoj, en un entorno donde el quichua no era algo excepcional: era el idioma cotidiano. Se hablaba en la familia, en el trabajo, en la vida diaria.

A los nueve años se trasladó a la ciudad de Santiago del Estero con sus padres. Allí terminó la secundaria en la Escuela de Comercio Antenor Ferreyra y se recibió de Perito Mercantil. Ese cambio marcó una tensión que lo acompañaría siempre: el paso de un mundo campesino, íntimamente ligado al quichua, a un espacio urbano donde esa lengua quedaba al margen.

Más tarde viajó a Córdoba para estudiar Abogacía. Cursó tres años y entró en contacto con ambientes universitarios y políticos. Ese paso seguramente reforzó su mirada sobre la situación de las lenguas originarias. Sin embargo, decidió volver. Su camino no estaba en los tribunales, sino en la defensa cultural.

El encuentro con Sixto Palavecino

En 1968, ya de regreso en Santiago, conoció a Sixto Doroteo Palavecino. El vínculo fue inmediato. Compartían la misma preocupación: el quichua seguía vivo, pero recluido, sin reconocimiento público.

Mientras buena parte de la sociedad lo consideraba un idioma menor, ellos lo veían como un núcleo cultural profundo. De esa coincidencia nació una amistad y un proyecto común que terminaría cambiando el panorama cultural de la provincia.

Nace el Alero Quichua Santiagueño

El 5 de octubre de 1969, junto a Vicente Salto y Domingo Antonio Bravo, dieron forma al Alero Quichua Santiagueño. Empezó como un programa de radio, pero rápidamente superó ese formato.

Tenía algo distinto: por primera vez, la radio abría un espacio en lengua indígena en Argentina. No se trataba de hablar *sobre* los campesinos, sino de que ellos mismos tomaran la palabra. Desde distintos puntos de la provincia, la gente participaba con relatos, canciones y coplas.

Felipe lo definía con claridad en una de las aperturas del programa: una voz que se eleva desde el Santiago quichua para mostrar su cultura desde adentro. No era una consigna. Era una forma de devolverle dignidad a una lengua.

Escuelas y expansión

El impacto fue rápido. En 1971 se creó la primera filial en Villa Atamisqui, y después llegaron otras en Córdoba, Buenos Aires y Tucumán.

Pero el crecimiento no fue solo territorial. También hubo un impulso educativo fuerte. Se promovieron escuelas de quichua y, en 1973, se incorporó la cátedra de Cultura Quichua en el profesorado provincial. Ese mismo año se dictaron cursos en distintos puntos de Santiago.

El desafío era grande: enseñar a escribir una lengua que durante siglos se transmitió de forma oral. Aun así, la respuesta fue positiva. El quichua empezaba a salir del ámbito doméstico y a ocupar espacio en las aulas.

Discos y debates culturales

El Alero también impulsó proyectos discográficos. En 1971 se editó un disco documental del canto quichua con el sello Diapasón, con apoyo de Alfredo Ábalos. Allí se incluyó la traducción al quichua del Martín Fierro, realizada por Vicente J. Salto.

En 1973, Felipe organizó una mesa redonda radial sobre el origen de la chacarera. Un tema que, todavía hoy, genera discusión. Ese mismo año se lanzó el disco *Santiago del Estero, desde sus coplas al país*, que amplió la difusión de la cultura local.

El poeta detrás del proyecto

Más allá de su rol como gestor, Felipe era poeta. Escribió letras que luego se transformaron en canciones populares, muchas musicalizadas por Sixto Palavecino. De ahí nacieron piezas como El sacherito, Mi tata sabía canta, Pa’ que bailen o La ñaupa ñaupa.

También trabajó con otros músicos en distintas composiciones. Parte de su obra fue grabada, pero otra sigue inédita. Ese material, todavía disperso, es un reservorio cultural que espera ser recuperado.

Compromiso con la vida cotidiana

Para Felipe, la lengua no era un objeto aislado. En sus programas hablaba de la vida rural, de prácticas agrícolas, de saberes transmitidos de generación en generación. Recuperaba refranes, cuentos, formas de entender el mundo.

En 1974 participó en la creación de la Sociedad de Folkloristas Santiagueños. Ese mismo año lanzó el programa *Domingos Santiagueños*, donde profundizaba en temas vinculados a la identidad local.

También colaboró con investigaciones en historia, arqueología y lingüística. Su objetivo era claro: mostrar que la cultura popular no era un adorno, sino un sistema de conocimiento.

Una vida breve

El 13 de diciembre de 1974, un accidente terminó con su vida. Tenía 39 años. La pérdida fue fuerte y dejó un vacío difícil de cubrir.

Sin embargo, su trabajo no se detuvo. El Alero siguió, las escuelas continuaron, y su nombre empezó a consolidarse como referencia dentro de la cultura santiagueña. Hoy lo recuerdan en espacios públicos y en instituciones educativas que llevan su nombre.

Una herencia que sigue

La historia de Felipe Corpos muestra algo concreto: la cultura no se sostiene sola. Necesita gente que la empuje, que la defienda, que la haga visible.

El quichua santiagueño sigue vivo en gran parte por ese tipo de esfuerzos. Cada vez que se canta en esa lengua o alguien la aprende, hay una continuidad que no se cortó.

Su legado no es abstracto. Está en la voz de la gente, en la música, en las palabras que todavía circulan. Y deja una pregunta abierta, bastante directa: qué estamos dispuestos a sostener para que no desaparezca.

Fuentes consultadas:

Alero Quichua Santiagueño- Diario El Liberal-Diccionario Cultural Santiagueño-María Teresa Papalardo-Antología de poetas santiagueños-Alfonso Nassif.

 

viernes, 3 de abril de 2026

Ramón “Toy” Von Zeilau (1955-1990)

 


Ramón “Toy” Von Zeilau nació un 20 de marzo de 1955 y se destacó como músico y cantor popular, reconocido por su particular entonación y su privilegiado registro vocal. Durante su vida, consolidó una participación artística significativa dentro del folclore santiagueño, dejando una huella imborrable en quienes valoraron su talento y dedicación al arte.

Aunque su fallecimiento a temprana edad limitó el registro documental de su obra, su legado musical incluye algunas grabaciones en vivo y otras realizadas en estudio. Entre estas, destaca la grabación en formato cassette titulada Más santiagueño imposible, producida por Oscar Valles, en la que participaron reconocidos artistas como Jacinto Piedra y Peteco Carabajal, entre otros.

Una anécdota particularmente memorable dentro de su carrera ocurrió en la emblemática peña La Casa del Folclorista, donde Ramón “Toy” Von Zeilau tuvo el honor de interpretar por primera vez la chacarera Entre a mi pago sin golpear, compuesta por Pablo Raúl Trullenque y Carlos Carabajal. Cierta noche, Carlos Carabajal llegó a la peña y encontró a Toy, a quien le comentó acerca de esta nueva creación y le hizo escuchar la melodía. Embelesado por la canción, Toy le solicitó cantarla esa misma noche. Carlos Carabajal, conocido como “El Padre de la Chacarera”, aceptó gustosamente. Se apartaron del salón para compartir los acordes y la melodía, y esa noche de estreno se coronó con una fuerte ovación del público, sellando un momento inolvidable en la historia del folclore santiagueño.

Otra historia que refleja el impacto de Toy en el ambiente artístico fue su proyecto con Jacinto Piedra. Se sabe que ambos planeaban formar un dúo llamado El Dúo del Futuro, un sueño que prometía fusionar sus talentos únicos. Tras un primer ensayo, quedaron en reunirse dos días después para continuar con los preparativos. Sin embargo, al día siguiente, Toy Von Zeilau enfermó gravemente y fue internado, sin poder recuperarse. Su partida ocurrió el 3 de abril de 1990, tras una dura batalla contra una grave enfermedad. Meses más tarde, Jacinto Piedra también falleció, dejando truncado un proyecto que, según quienes los conocieron, habría marcado un antes y después en la música santiagueña.

A lo largo de su trayectoria, Ramón “Toy” Von Zeilau fue galardonado con el reconocimiento “Mistol de Oro”, otorgado por personalidades destacadas del folclore, premio que refleja la gran estima que despertó entre sus pares y el público. Además de su faceta artística, fue un ferviente hincha del club Unión Santiago, pasión que acompañó su vida con el mismo entusiasmo que entregaba a la música.

A pesar de su partida prematura, su valoración dentro del ambiente folclórico de la provincia continúa siendo elevada, manteniendo vivo el recuerdo de un artista querido y respetado. Su legado, junto a historias como la del dúo que nunca fue, sigue inspirando a nuevas generaciones de músicos y amantes del folclore.

Esta biografía se basa en el libro inédito Biografías de folcloristas santiagueños de Omar “Sapo” Estanciero, complementada con la valiosa colaboración de Santiago Von Zeilau.

 

martes, 31 de marzo de 2026

Juanita Simón, un testimonio que sobrevive



Basualdo la presenta en el escenario del cine Petit Palais en el concurso "Voces Argentinas" y gana el 1º premio cantando el vals "Rosas de Otoño". Ahí surge su misteriosa vocación que deleitaría a toda la Argentina, con un estilo musical, revelación que se aglutina junto a sus hermanos.

Ya integrante del conjunto Los Hermanos Simón, por indicaciones de los Dr. José y Antonio Castiglione, inauguran artísticamente L.V. 11 y un año después (1937) L.V. 12 de Tucumán

De nuevo el silencio. Juanita manifiesta: "Estando mi padre en agonía me dijo que tenía que seguir cantando. Que lo haga con el cariño de siempre. Que lo haga junto a mis hermanos" continua: "eso lo llevo prendido en mi corazón..." Me cuenta, que estando de seis meses de embarazo hace su primera grabación. Luego se sumarían más de 16 L.P. y alrededor de 233 obras grabadas. Con el gobierno de don Eduardo Miguel se mandaron 12.000 discos a los EE. UU. para proyectar nuestra música en los países del norte. Siempre pegadita a sus hermanos recorre cientos de escenarios; toda la Argentina. Dejando un testimonio original y una larga trayectoria de un movimiento que marcó un momento trascendental en la historia del canto argentino. Su pensamiento recorre las imágenes triunfadoras de cuantos recuerdos: "quince años en Radio Bel- grano (Bs. As.) seguidos de renovadas expresiones por un público que nos quería y nos seguía en la audición "Oro y Flama".

No soy el único que puedo descubrir las bondades de esta mujer, pero tengo los medios para hacerlo. Curiosamente le pregunto, ¿por qué no sigue cantando? Su hija me responde. Ella está apoyada en su hombro. "...Mi mami ha vivido mientras cantaba continúa Nilda del Valle (Pochi) su vida siempre fue el canto. Ella renace sobre el escenario. Tiene tanto para seguir entregando..."

Quién no recuerda la calidez de Juanita cantando "Tacita de Plata"; "La Siete de Abril"; "Brasita de mi Chala"; "Chacarera del violín"; "Cajoneando mi guitarra"; "Mi guitarra eres tú"; etc. etc.

En fin, de alguna forma soy un testigo que sabe de su trayectoria, de su música auténtica. Sin deformaciones. Tengo la sensación que estoy rastreando los profundos filamentos de una ver- tiente maravillosa que no admite duda. Es que, Juanita Simón es un testimonio vital que nos sobrevive.

¿Por qué? Porque supo transitar la huella de fidelidad y respeto con la esencia de nuestro folklore. Porque de ella podemos extraer: experiencia, sabiduría, generosidad y pasión que se ha convertido en una verdadera historia, con la cual podríamos llenar páginas enteras. Es que Juanita Simón representa el arquetipo nacional de nuestra música, porque sus cualidades vocales e interpretativas la ubican en un lugar de preponderancia.

La escucho con un verdadero silencio. Me reseña su trayectoria artística. Tenía doce hermanos. Al principio sus padres (Don Juan y Da. Florinda) no la dejaban cantar”. Mujer... qué diría la familia". Juanita no aceptó...porque era este desafío. Cuando tenía diez años, don Gómez

CARLOS MIGUEL FUENTES

Publicada en FBK por: Don Omar Estanciero


sábado, 28 de marzo de 2026

Cuando el quichua era vergüenza: la vida de Don Sixto Palavecino

Entre violines, chacareras y palabras heredadas, construyó una obra que habla del monte, del desarraigo y de una lengua que se negó a desaparecer.

 

Foto: José Luis “Ducky” Ducournau

Hay trayectorias que no hacen ruido al principio. La de Don Sixto Palavecino fue así. Empezó de joven, escribiendo en quichua y poniendo música a esas letras, armando su propio repertorio sin vueltas. Con el tiempo, esa práctica íntima se volvió una marca clara: cantar lo que otros no estaban diciendo.

Un repertorio que nace de lo vivido

Desde los años treinta ya componía. Primero la palabra, después la música. Todo en quichua. No era una elección estética: era su forma natural de expresarse.

En 1954 registró sus primeras obras, pero esas canciones ya circulaban mucho antes. Hablaban del monte, de la vida diaria, de lo que pasaba en serio. No había maquillaje. Aparecía el paisaje, sí, pero también los problemas.

El éxodo santiagueño fue uno de los temas que más trabajó. En "Llajtaymanta llojserani" se mete de lleno en el desarraigo. En "Viaje de la pastorcita", en cambio, pone el foco en las jóvenes que se van con una idea idealizada de la ciudad. La letra muestra ese contraste: lo que se sueña y lo que se pierde.

De la vergüenza al orgullo

Hubo un momento que lo marcó. Leyendo el diario, se enteró de que Domingo Bravo enseñaba quichua en Santiago. Eso lo sacudió.

En su entorno, hablar quichua no siempre era bien visto. Había burlas, silencios incómodos. A veces directamente se lo evitaba. De ahí salió "Penckacus causaj carani" - "Avergonzado vivía".

En esa chacarera aparece esa incomodidad: el quedarse atrás cuando otros hablaban en castellano, el callarse para no exponerse. Pero también aparece el giro. Con el tiempo, lo que era motivo de vergüenza empezó a valorarse. Y él dejó de esconderse. Empezó a cantar en quichua con más decisión.

Una peluquería distinta

En 1969 abrió una peluquería en Santiago del Estero. Tenía lo básico: espejo, sillón, muebles sobrios. Pero el clima era otro.

Mientras los clientes esperaban, tocaba. Chacareras, gatos, escondidos. A veces con guitarra, otras con violín o bandoneón. Era una peluquería, pero también un espacio donde la música aparecía sin aviso.

Algunos días estaba tranquila. Otros se llenaba. Pasaron figuras como Horacio Guarany o Héctor Larrea. También equipos de televisión que caían a grabar.

Una escena simple lo resume bien. Un chango entra y Sixto le dice: "¿Quién te ha cortao tan fiero?". El chico responde: "Usted, Don Sixto". Y él, sin perder el tono: "Ehh... te ha crecio desparejo, chango". Seco, directo.

El Alero Quichua y el trabajo de fondo

Más allá de la música, hubo un trabajo sostenido con la lengua. Ahí aparece Felipe Benicio Corpos.

Se conocieron en 1968. Compartían la misma preocupación por el quichua. De esa relación nació el Alero Quichua Santiagueño. No era solo un espacio cultural. Era una forma de organizar la defensa del idioma.

Desde ahí impulsaron su enseñanza, promovieron actividades y crearon nuevos aleros en distintos lugares. Corpos también escribió, hizo radio y trabajó en la difusión de la cultura del monte.

Murió joven, en 1974, con 39 años. Aun así, dejó un material que sigue circulando en archivos, grabaciones y en la memoria de quienes lo conocieron.

Reconocimientos que llegaron con el tiempo

Con los años, la figura de Don Sixto se fue consolidando. Recorrió escenarios, compartió con artistas como Mercedes Sosa y León Gieco, y recibió distintos reconocimientos.

Entre ellos, el Premio Konex como instrumentista, la distinción como Personalidad Emérita de la Cultura Argentina y otros vinculados a su trabajo con el quichua. También recibió una bendición apostólica de Juan Pablo II.

Ya de grande, con 93 años, fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de Rosario. Viajó acompañado por una delegación de quichuistas. El reconocimiento iba más allá de su figura individual.

La historia de Don Sixto no es solo la de un músico. Es la de alguien que pasó de callarse a decir, de correrse a ocupar un lugar. Lo que antes se escondía, terminó siendo su identidad pública.

Sus canciones siguen ahí. No como recuerdo, sino como registro de una forma de ver y nombrar el mundo. Y eso, en el fondo, es lo que todavía sostiene su vigencia.

La Guerra Silenciosa de Jasimampa: Tierras Raras, Niobio y la Lucha de un Pueblo por su Futuro

Entre la riqueza mineral que promete un futuro de alta tecnología y la defensa ancestral de un territorio, las comunidades del sur de Santiago del Estero se enfrentan a un dilema que resuena en toda América Latina. El hallazgo de "tierras raras" y niobio ha desatado una batalla desigual entre corporaciones mineras, el Estado y los pobladores que resisten el avance de la megaminería a cielo abierto, temiendo la destrucción de su ecosistema y su modo de vida.

 


El Grito en el Monte: Cuando los Huevos son la Última Trinchera

Un día de 2011, en la aridez polvorienta del departamento de Quebrachos, en el corazón profundo de Santiago del Estero, la tensión acumulada durante meses estalló de la forma más rudimentaria y simbólica posible. Un grupo de pobladores, hombres y mujeres de rostros curtidos por el sol y manos acostumbradas a la tierra, se paró frente a una comitiva de geólogos y técnicos. No portaban armas de fuego ni pancartas elaboradas. Su arsenal era lo que tenían a mano: huevos y frutos de su propia cosecha. Los proyectiles orgánicos se estrellaron contra los vehículos y las figuras de los forasteros, un gesto desesperado y visceral de rechazo. Aunque el intento fue inútil para frenar el avance físico de la expedición —compuesta por científicos del CONICET y representantes de intereses extranjeros—, el mensaje resonó con la claridad de un trueno en el silencio del monte: no son bienvenidos.

Este episodio, casi anecdótico en su simpleza, encapsula la esencia de un conflicto complejo y multifacético que se gesta en el sur santiagueño. No se trata solo de un puñado de vecinos resistiendo una exploración. Es el choque de dos mundos: por un lado, la lógica global de la extracción de recursos estratégicos, impulsada por la demanda insaciable de la industria tecnológica y militar; por el otro, la defensa de un territorio, de un modo de vida y de un recurso cada vez más preciado: el agua.

La zona en disputa es Jasimampa y sus alrededores, un paraje que abarca los departamentos de Quebrachos y Ojo de Agua. Un lugar que, hasta hace poco, solo era conocido por sus leyendas locales y su rica herencia arqueológica sanavirona. Pero bajo su suelo reseco se esconde un tesoro del siglo XXI, una veta de minerales que ha puesto a esta remota región en el mapa de las corporaciones mineras internacionales. El conflicto no es nuevo, pero cada día que pasa, la presión aumenta, y la pregunta que flota en el aire es si la defensa a "huevazos" será suficiente para detener la maquinaria del "progreso" extractivista.

El Tesoro Escondido: ¿Qué son las Tierras Raras y el Niobio?

Para entender la magnitud de lo que está en juego, es necesario hablar de los minerales que han desatado la codicia. La publicación original de ADIN Santiago y los informes posteriores hablan de dos hallazgos principales: las "tierras raras" y el niobio.

Las "Tierras Raras": El combustible de la modernidad

El término "tierras raras" es, en sí mismo, un poco engañoso. No son necesariamente "raras" en términos de abundancia en la corteza terrestre, pero es muy infrecuente encontrarlas en concentraciones suficientemente altas como para que su extracción sea económicamente viable. Este grupo está compuesto por 17 elementos químicos: el escandio, el itrio y los 15 lantánidos.

Fueron geólogos del CONICET quienes, ya en 2005, redescubrieron la importancia del yacimiento de Jasimampa, identificándolo como una fuente de "tierras raras livianas". ¿Por qué son tan importantes? Porque son componentes esenciales, casi insustituibles, para la fabricación de la tecnología que define nuestra era. Desde los imanes permanentes de las turbinas eólicas y los motores de los autos eléctricos, hasta las pantallas de nuestros smartphones, las fibras ópticas que transportan internet, los láseres de uso médico y militar, y los sistemas de guía de misiles. La denominada "economía verde" y la industria de la defensa dependen críticamente de ellas.

El problema es que su extracción y procesamiento son procesos altamente contaminantes. A menudo, estos minerales se encuentran mezclados con elementos radiactivos como el torio y el uranio. Separarlos requiere el uso masivo de ácidos y otros productos químicos que, si no se gestionan con un cuidado extremo, pueden contaminar de forma irreversible las fuentes de agua y el suelo.

Niobio: El metal de la era nuclear y aeroespacial

Junto a las tierras raras, en Jasimampa se ha encontrado una cantidad significativa de niobio. Aunque no pertenece al grupo de los lantánidos, este metal de transición es igualmente estratégico. Su principal cualidad es la capacidad de crear superaleaciones extremadamente resistentes al calor y la corrosión, pero a la vez muy ligeras.

Esto lo convierte en un material indispensable para industrias de vanguardia:

* Aeroespacial: Se utiliza en la fabricación de turbinas de aviones y cohetes espaciales.

* Nuclear: Es fundamental en la construcción de reactores y plantas nucleares por su resistencia a altas temperaturas y su baja captura de neutrones.

* Militar: Se emplea en la producción de armamento avanzado y aleaciones para vehículos blindados y buques de guerra.

* Tecnología: Es un componente clave en la fabricación de imanes superconductores, utilizados en aceleradores de partículas (como el del CERN) y en equipos de resonancia magnética.

El yacimiento detectado en Jasimampa, según las primeras estimaciones, abarcaría una superficie de 15 kilómetros cuadrados con una profundidad de 500 metros. Explotar un depósito de estas características a cielo abierto implica, literalmente, volar una montaña. Significa remover toda la capa superficial de tierra, vegetación y roca, pulverizarla y tratarla químicamente para separar el mineral. El impacto ambiental es brutal: destrucción total del ecosistema en la superficie, generación de montañas de escombros (relaves) que pueden filtrar metales pesados y químicos a las napas freáticas, y la liberación de polvillo tóxico y radiactivo que puede ser transportado por el viento a kilómetros de distancia.

Para una región semiárida como el sur de Santiago del Estero, donde cada gota de agua es vital, la amenaza de contaminar los acuíferos subterráneos no es una preocupación abstracta, es una sentencia de muerte para la agricultura, la ganadería y la vida misma.

El Desembarco: Corporaciones, Científicos y Políticos

El avance minero no es un acto espontáneo. Es una estrategia coordinada que involucra a múltiples actores, cada uno jugando un rol específico en el tablero.

Las Empresas Canadienses: La cara visible del capital

Los informes mencionan a la empresa canadiense Gaia Energy como una de las primeras en realizar tareas de exploración en la zona. Esta compañía, junto a otras como Bolland Minera S.A. (que manifestó descubrimiento de oro en Guasayán), representa el capital internacional. Canadá es una de las "naciones mineras" por excelencia, hogar de muchas de las corporaciones más grandes del mundo que, amparadas en legislaciones favorables en sus países de origen, se expanden por el cono sur en busca de recursos.

Su estrategia de penetración es un manual bien conocido en toda América Latina. Comienza con la exploración, a menudo realizada bajo convenios con gobiernos provinciales y con el aval científico de instituciones locales. Una vez confirmado el potencial del yacimiento, inician un trabajo de "relacionamiento comunitario". Como relató Adolfo Farías, del MOCASE-VC, en una entrevista, este trabajo consiste en promesas de empleo, dinero y desarrollo. "Van a tener trabajo, van a tener dinero", les dicen. Ofrecen casas en el pueblo, vehículos, celulares, e incluso reparten golosinas en el Día de la Madre. Es una táctica de "divide y reinarás", buscando quebrar la cohesión social, comprando voluntades y aislando a quienes se oponen.

El Rol del CONICET: ¿Ciencia al servicio de quién?

La participación del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) añade una capa de complejidad y controversia. Por un lado, su función es generar conocimiento científico sobre los recursos del país. El redescubrimiento del potencial de Jasimampa en 2005 fue un logro geológico. Sin embargo, para los movimientos campesinos, este conocimiento no es neutral. "El CONICET lo que hace es dar pie con su investigación a que se introduzca la minería a cielo abierto", afirmó Adolfo Farías.

La ciencia, que debería servir al bien común, es percibida aquí como la punta de lanza que abre el camino a los intereses corporativos. La legitimidad que aporta una institución científica de prestigio es utilizada para validar proyectos que, desde la perspectiva de las comunidades, son destructivos. Esta "complicidad", como la denomina la publicación original de ADIN, genera una profunda desconfianza hacia la comunidad científica, vista no como un aliado, sino como parte del aparato extractivista.

El Silencio y la Complicidad Política

El eslabón final y crucial es el poder político. Las fuentes originales son contundentes al señalar la connivencia de las autoridades a distintos niveles. El entonces gobernador, Gerardo Zamora, es mencionado como quien habría dado "luz verde" al proyecto, anunciando en la Legislatura provincial el respaldo a la llegada de una empresa canadiense.

A nivel local, la situación es aún más desesperante para los vecinos. Los intendentes de Sumampa, Luis Antonio Galván, y de Ojo de Agua, Rodolfo Lino Cappellini, son acusados de inacción y de responder con un simple "no podemos hacer nada, porque la orden viene de arriba". Esta actitud deja a las comunidades en un estado de total desamparo institucional. Cuando golpearon las puertas de la Defensoría del Pueblo, la subsecretaría de Derechos Humanos y la dirección de Minería, no encontraron respuestas.

La maquinaria estatal no solo omite, sino que actúa. Se denuncia que funcionarios del gobierno de Zamora facilitaron la exploración, autorizando sobrevuelos y compartiendo información. Peor aún, cuando la resistencia de los pobladores se hizo más firme, se recurrió al aparato judicial y policial. Abogadas ligadas al Poder Ejecutivo habrían utilizado el Registro de la Propiedad para cuestionar la tenencia de la tierra de los campesinos —muchos de los cuales son poseedores ancestrales sin títulos formales— y obtener órdenes de desalojo. Se relatan enfrentamientos directos entre la policía y los vecinos, en una clara demostración de que el Estado está dispuesto a usar la fuerza para imponer el proyecto minero.

Voces de la Resistencia: "El Territorio No Se Vende, Se Defiende"

Frente a este avance coordinado, la resistencia se organiza desde la base, tejiendo alianzas y fortaleciendo una identidad común en defensa del territorio.

El MOCASE-VC y la Lucha por la Tierra

El Movimiento Campesino de Santiago del Estero - Vía Campesina (MOCASE-VC) es uno de los actores centrales de esta resistencia. Su lucha no es nueva; durante décadas han enfrentado los desmontes para el avance de la frontera sojera y los desalojos a manos de empresarios y terratenientes. La amenaza minera es solo un nuevo capítulo de la misma batalla por el control del territorio.

Adolfo Farías, miembro del movimiento, explica que su reclamo va más allá de la propiedad privada. "Lo que se reclama es el territorio, tanto el de pastaje comunitario como el de vida. Tiene que ver con una cuestión cultural muy fuerte". Para estas comunidades, la tierra no es una mercancía, es el espacio donde se desarrolla su cultura, su economía de subsistencia y su identidad. La minería a cielo abierto no solo contamina el agua, sino que destruye este tejido social y cultural.

La memoria histórica juega un papel crucial. Farías recuerda que en la zona de Ojo de Agua, hace décadas, experimentos mineros dejaron un saldo de muertes y enfermedades. "Varios compañeros murieron por causa de eso, y otros están en sillas de ruedas". Ese pasado traumático alimenta la desconfianza actual y refuerza la determinación de no permitir que la historia se repita.

La Red de Solidaridad y la Falta de "Contrato Social"

La lucha de Jasimampa no está aislada. Se enmarca en un movimiento nacional y latinoamericano de resistencia contra la megaminería. El lema "El Famatina no se toca", que nació en La Rioja y logró frenar un proyecto de la misma Barrick Gold, se convirtió en un símbolo de que la "licencia social" es tan importante como la licencia gubernamental.

Alejandro Romero, el ambientalista citado en uno de los textos, lo expresa claramente: "La mega-minería no tiene contrato social para actuar en La Rioja y por las movilizaciones de Santiago del Estero tampoco". Este concepto de "contrato social" o "licencia social" es fundamental. Sostiene que, aunque un gobierno autorice un proyecto, si la comunidad local lo rechaza de manera masiva y sostenida, el proyecto carece de legitimidad para operar.

En Santiago del Estero, esta resistencia se ha manifestado de múltiples formas:

* Acción directa: Ocupando instalaciones y oponiéndose físicamente al avance de las maquinarias.

* Organización comunitaria: Realizando reuniones entre vecinos para compartir información y coordinar acciones.

* Alianzas estratégicas: Articulando con otras organizaciones como la Asamblea Socio Ambiental de Catamarca, la Pastoral Social, radios comunitarias y equipos de derechos humanos.

* Disputa ideológica: Confrontando el discurso pro-minero en los espacios públicos, como las escuelas, y denunciando la persecución policial a los jóvenes activistas.

Este entramado de resistencia es la principal barrera que ha impedido, hasta ahora, que la explotación avance a gran escala. Es una lucha asimétrica, de David contra Goliat, donde la fuerza no reside en el poder económico o político, sino en la unidad, la convicción y el profundo arraigo al territorio.

El Dilema del Desarrollo: ¿Turismo Sostenible o Saqueo Subvencionado?

En medio del conflicto, surgen voces que proponen un modelo de desarrollo alternativo. Un empresario local, cuyo nombre no se especifica en los textos, intenta impulsar un emprendimiento turístico en Villa Quebrachos, un pueblo fundado alrededor de 1850 que hoy está casi deshabitado pero rodeado de un monte de enorme riqueza en biodiversidad.

Su argumento es simple y contundente: "El turismo es plata que queda aquí, mientras que la mega-minería lo único que deja es destrucción, contaminación y prácticamente nada de dinero". Esta afirmación toca un punto neurálgico del debate minero en Argentina: el marco legal. Las leyes de la década de 1990, conocidas como las "leyes Gioja-Menem" (en referencia al entonces secretario de Minería y al presidente), crearon un régimen de promoción de inversiones extremadamente favorable para las corporaciones. Este régimen incluye beneficios como la estabilidad fiscal por 30 años, la exención de numerosos impuestos, un tope a las regalías provinciales del 3% sobre el valor "boca de mina" (un valor muy inferior al del mercado final) y la devolución del IVA.

En la práctica, esto significa que las empresas se llevan la mayor parte de la ganancia, mientras que las provincias y las comunidades locales asumen la totalidad de los costos ambientales y sociales. El empresario turístico lo resume así: la minería está "subvencionada" por el Estado para saquear los recursos, mientras que su proyecto, que busca preservar el entorno y generar un ingreso que se reinvierta localmente, no recibe el mismo apoyo. "No tengo la misma suerte que las mineras", lamenta.

Esta dicotomía plantea la pregunta fundamental sobre el modelo de desarrollo que se quiere para la región y para el país. ¿Se optará por un modelo extractivista de corto plazo, que genera ganancias concentradas y pasivos ambientales permanentes? ¿O se apostará por alternativas sostenibles que valoren el patrimonio natural y cultural, generando un desarrollo más equitativo y a largo plazo?

La propuesta turística no es una solución mágica, pero representa una visión del territorio radicalmente opuesta a la de la minería: una visión donde el valor no reside en lo que se puede extraer y destruir, sino en lo que se puede preservar y compartir.

Cierre Reflexivo: Un Espejo del Futuro

El conflicto de Jasimampa, Ojo de Agua y Sumampa es mucho más que una disputa local. Es un microcosmos que refleja las tensiones más profundas del siglo XXI. Es la lucha entre el Norte global, ávido de materias primas para sostener su modelo tecnológico, y el Sur global, cuyos territorios y comunidades pagan el costo de ese modelo. Es la confrontación entre una visión del "progreso" basada en la extracción ilimitada y una concepción del "buen vivir" anclada en el equilibrio con el entorno.

La historia de los pobladores que se defienden con huevos, de los campesinos que reclaman el territorio como espacio de vida, y del empresario que sueña con un turismo que preserve la belleza del monte, nos interpela a todos. Nos obliga a preguntarnos de dónde vienen los minerales que hacen funcionar nuestros dispositivos, qué costo humano y ambiental tienen, y si estamos dispuestos a aceptar que el bienestar de unos se construya sobre el sacrificio de otros.

Hasta noviembre de 2023, la resistencia en Santiago del Estero había logrado contener el avance a gran escala. Pero la presión no ha cesado. Los precios de las tierras raras y el niobio siguen en alza, y la demanda estratégica es cada vez mayor. El yacimiento de Jasimampa sigue ahí, latente, como una promesa de riqueza para unos y una amenaza de destrucción para otros.

La guerra silenciosa que se libra en el monte santiagueño no ha terminado. Es una batalla por el agua, por la tierra, por la memoria y, en última instancia, por el derecho a decidir el propio futuro. El resultado de esta lucha, en un rincón olvidado de Argentina, podría ser un espejo de lo que nos espera como sociedad global.

 

Fuentes citadas y consultadas para la elaboración de este artículo:

Este relato se construyó con voces reales:

* Las palabras de Adolfo Farías y las comunidades de MOCASE-VC, recogidas por el Observatorio de Conflictos por los Recursos Naturales (OCRN) y Acción por la Biodiversidad (26 de octubre de 2011).

* Testimonios de vecinos de Sumampa y Ojo de Agua, publicados originalmente por ADIN Santiago.

* Documentos de la Dirección de Minería de Santiago del Estero sobre el proyecto “Bolland VI”.

* Denuncias de la Pastoral Social del Obispado de Santiago del Estero y la Red de Radios Comunitarias.

* Contexto histórico y legal basado en la Ley 24.196 (Ley de Promoción Minera, conocida como “Gioja-Menem”).

Este artículo no pretende ser neutral. Pretende ser humano.

Sixto Palavecino: El público espera el "Long Play" que grabaré para R.C.A Víctor

Escribe Polo Serrano

 


Con el deseo de llevar en forma variada los reportajes de nuestros valores, entreviste a Sixto Palavecino, decir este nombre, es pronunciar dos palabras que mejor se ubican dentro del panorama folklórico y en el cariño popular.

Me trasladé al domicilio de este artista en el Jeep del diario La Hora y fui recibido por Haidee, hija mayor de don Sixto.

Este salió a mi encuentro con Carmencita hija menor y expreso:

Lo esperaba Polo, pues A. Salomón difusor de la RCA Víctor me había anunciado su visita.

De esa manera tan simple fui recibido por este valor del folklore, la misma forma directa con que “habla” en sus canciones a todos los públicos y que no está basada en ningún secreto que no sea su forma de ser.

-Yo nací en Salavina hace 49 años y desde mis años de chango aprendí a tocar de oído el violín y luego la guitarra.

-¿Cuándo comenzó a tocar el bandoneón?

-Un conjunto folklórico visito mi pago y me entusiasmo ese instrumento, cuando lo vi tocar a uno de los integrantes de esa orquesta y de inmediato compré y volqué mi vocación musical en el bandoneón que muchas satisfacciones me dio.

-¿Cuándo comenzó a actuar en nuestra ciudad?

-En el año 1962 decidí venir con mi familia a Ciudad Capital y de inmediato comencé a actuar, pues el conjunto estaba integrado por mis hijos, Rubén, Haideee y Carmencita, y siempre tenemos el repertorio bien ensayado, sobre todo que no tengo problemas de incumplimiento por parte de los músicos, muy vulgar en nuestro medio, pues todos vivimos juntos.

-¿Sus hijos aparte de ser músicos desarrollan otras actividades?

-Por supuesto, Rubén que tiene 21 años es Maestro mayor de obras, Haidee de 19 años estudia magisterio y Carmencita, la menor está terminando sus estudios primarios. A veces eso me impide poder desarrollar una actividad más amplia, pues tengo muchas propuestas para recorrer el país, planes que dejare para las vacaciones escolares.

-Según me informo A. Salomón que usted había grabado un Long Play y otro disco simple.

-Es verdad, grave un total de 15 piezas que fueron realizadas en el mismo día ante la admiración de técnicos y director artístico del sello grabador, pues generalmente esa cantidad se graba en 2 o 3 días.

-¿Podría nombrarme alguna de las composiciones que grabo?

-Con mucho gusto, “Historia de un sufrido” (chacarera), que nos habla de las penurias que paso Palito Ortega antes de llegar al estrellato. “El astro de Santiago” (chacarera) que narra el recibimiento que le tributo el pueblo santiagueño cuando Leo Dan nos visitó por primera vez después de triunfar.

-¿Por qué no los titulo entonces con el nombre de los astros?

-Ese fue mi propósito, pero cuando fui en la SADAIC, me exigían una autorización escrita de los astros referidos, lo que hubiera resultado imposible localizarlos por los múltiples compromisos que tienen.

-¿Qué otros títulos grabo?

-Fiel Compañera (chacarera); Para mi bombo leguero (chacarera); Carbonerito santiagueño (bailecito); Así es mi gato (gato).

-¿En la capital Federal que actuaciones realizo?

-En radio Splendid en una audición que hable en quichua y luego yo mismo hice la traducción. Mis hijos cantaron en quichua y fueron muy aplaudidos. También nos presentamos en Radio Argentina, Radio Libertad y Canal 9 de TV y en lugares de espectáculos y en peñas folklóricas.

-¿Qué planes tiene para el futuro?

-Como le decía espero que termine el año escolar para poder cumplir compromisos en Bs As, ahora aquí actuamos los fines de semana en peñas folklóricas y pronto haremos radio, también para la fiesta del Señor de Mailin cumpliremos un compromiso en esa localidad.

-Quiere agregar algo las para terminar este reportaje?

-Sí, agradecer al público en general, a los colegas que cuando supieron de mi grabación del Long Play se interesaron por saber cuándo sale a la venta pata adquirirlo.

Nota publicada originalmente en la edición del día Sábado 15 de mayo de 1965 en el Diario La Hora de Sgo del Estero.