jueves, 13 de agosto de 2026

La primera ciudad: el largo camino de Santiago del Estero

 De los valles calchaquíes a la llanura santiagueña, la ciudad del Barco recorrió distintos territorios hasta establecerse, en 1553, en el lugar donde comenzaría la historia de Santiago del Estero.

 


Una ciudad que nació andando

La historia de Santiago del Estero comenzó mucho antes de que existiera la ciudad que hoy conocemos. En aquellos primeros años de la conquista española, un grupo de hombres llegó desde el Cuzco, la Ciudad de los Reyes y Potosí atravesando la Quebrada de Humahuaca y siguiendo el rumbo del Aconquija.

En las faldas de los cerros tucumanos, cerca de la actual Monteros, se estableció la tercera expedición española llegada desde aquellas tierras. El 29 de junio de 1550, sus integrantes fundaron un pequeño asentamiento al que llamaron ciudad del Barco.

La intención era mucho más ambiciosa que levantar unas pocas viviendas. Se buscaba establecer una capital para la extensa región que entonces comprendía la provincia del Tucumán.

Pero aquella primera ciudad tendría una característica particular: no permanecería mucho tiempo en un mismo lugar.

La ciudad del Barco, una ciudad en movimiento

Su fundador, el capitán don Juan Núñez de Prado, pronto se vio obligado a disponer el traslado del asentamiento hacia los valles calchaquíes, en el actual territorio salteño.

La decisión estuvo relacionada con los conflictos jurisdiccionales con Chile y con la necesidad de evitar nuevos enfrentamientos, además de las dificultades que planteaban los pueblos indígenas de la región, entre ellos juríes y diaguitas.

En 1551, ya instalada en su nueva ubicación, la ciudad recibió un nombre más extenso: ciudad del Barco del Nuevo Maestrazgo de Santiago.

El nombre homenajeaba a Pedro La Gasca, presidente de la Audiencia de Lima, nacido en la ciudad de Barco de Ávila, y también al apóstol Santiago el Mayor, patrono de España.

Pero tampoco sería ese el destino definitivo.

Por segunda vez, Núñez de Prado decidió trasladarla. Esta vez el rumbo sería hacia el este, dejando atrás los paisajes montañosos de los valles calchaquíes para internarse en la extensa y boscosa llanura santiagueña.

Como escribió Ricardo Rojas al describir ese desplazamiento, era el paso "del país de la montaña, del reino calchaquí, para entrar en el país de la selva".

Y allí, finalmente, comenzaría otra historia.

Llegar a una tierra desconocida

Las crónicas no son del todo precisas sobre la cantidad de personas que participaron de aquella llegada. Se estima que fueron entre 150 y 200, entre soldados, civiles, algunas familias, indígenas auxiliares y dos sacerdotes.

Al comienzo de la expedición, sin embargo, habían sido apenas 84 los hombres que partieron junto a Núñez de Prado.

No viajaban con las manos vacías. La expedición trasladaba todo lo necesario para volver a empezar.

Los soldados llevaban armas, alimentos y los elementos indispensables para levantar las primeras tiendas. Las mulas y los caballos cargaban bolsas con maíz, trigo y cebada, semillas de zapallo y porotos, además de vasijas y recipientes de cuero destinados a conservar agua y aceite.

También viajaban gallinas en jaulones y un importante número de animales: yeguas, potros, ovejas y cabras.

Todo tenía un propósito. Aquellos animales serían fundamentales para formar las primeras chacras y asegurar la subsistencia del nuevo asentamiento.

En otras palabras, no estaban solamente fundando una ciudad. Estaban trasladando una pequeña comunidad entera, con sus herramientas, sus alimentos, sus animales y sus conocimientos.

El lugar donde comenzó Santiago

El sitio elegido para establecer la ciudad estaba despejado en medio de una vegetación tupida, sobre la margen derecha del llamado río del Estero, nombre que recibía entonces el actual río Dulce.

Según las estimaciones mencionadas en el texto original, el asentamiento se habría ubicado entre 1.400 metros y 2 kilómetros al sur de la actual ciudad de Santiago del Estero. Otra posibilidad lo sitúa en el sector que hoy corresponde al ángulo formado por la avenida Alsina y la calle Independencia.

La elección tampoco fue casual desde el punto de vista político.

Como había ocurrido con los dos asentamientos anteriores, el nuevo emplazamiento quedaba fuera del territorio que la Audiencia de Lima había concedido a Chile. Sin embargo, Pedro de Valdivia, gobernador de Chile, sostenía una posición diferente y pretendía incorporar estos territorios a sus dominios, apoyándose en cálculos geográficos que podían ser erróneos o, según algunas interpretaciones, deliberados.

Así, la fundación de aquella primera ciudad estuvo atravesada desde el principio por disputas territoriales, desplazamientos y decisiones políticas.

Una ciudad que tuvo que empezar de nuevo

La historia de la ciudad del Barco no fue sencilla. Antes de convertirse en el origen de Santiago del Estero, tuvo que cambiar de lugar más de una vez.

Sus habitantes caminaron por caminos difíciles, atravesaron montañas, cruzaron regiones desconocidas y cargaron con todo aquello que necesitaban para reconstruir su vida en otro sitio.

Por eso, cuando hablamos de los comienzos de Santiago del Estero, no deberíamos imaginar solamente una ceremonia de fundación y unas pocas construcciones levantadas en medio del monte.

Detrás de aquella primera ciudad hubo movimiento, incertidumbre y esfuerzo. Hubo hombres y mujeres intentando establecerse en una tierra que todavía no conocían y que, con el paso del tiempo, terminaría convirtiéndose en el escenario de una de las historias urbanas más antiguas de la Argentina.

La ciudad del Barco fue, en cierto modo, una ciudad que nació caminando.

Y quizá esa sea una de las imágenes más interesantes para acercarnos a los primeros tiempos de Santiago del Estero: antes de tener calles, plazas y edificios, tuvo caminos. Antes de echar raíces, tuvo que aprender a moverse.

Allí, entre el monte, el río y los antiguos caminos de la conquista, comenzaba a tomar forma la historia de la "Madre de Ciudades".

Fuentes: 

·     *   Municipalidad de la Ciudad de Santiago del Estero, "Historia de la Ciudad de Santiago del Estero". Municipalidad de Santiago del Estero - Historia de la Ciudad

·     *    Universidad Nacional de Santiago del Estero, Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud, "Proceso fundacional de Santiago del Estero, la 'muy noble y leal ciudad'". UNSE - Proceso fundacional de Santiago del Estero


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