sábado, 14 de febrero de 2026

Entre zambas y pañuelos: El romance oculto que vuelve a la vida.

Marina Ábalos, hija de Adolfo Armando Ábalos y Nancy Gordillo, cuenta en qué momento y por qué su padre escribió "Agitando Pañuelos".



Bellas zambas hay muchas, pero pocas como "Agitando pañuelos", la que escribió Adolfo Armando Ábalos, de Los Hermanos Ábalos, tras conocer a la joven bailarina Nancy Gordillo y quedar engualichado por su belleza. Es la que todos bailan, es con la que muchos se enamoraron, es la danza hecha canción de una bella declaración de amor de un hombre que encontró a la mujer de su vida bailando.  

Y hoy, Día de los Enamorados, qué mejor momento para contar esta historia de amor, de vida que se forjó, en los años 50 en "El rancho de los Ábalos", una imponente casona frente al mar en Mar del Plata. De ese amor nacieron, por parafrasear a Los Hermanos Ábalos, según el orden de aparición de la cigüeña: Nancy, Marina, Amílcar y Giselle, también músicos y otrora integrantes del conjunto Los Ábalos Gordillo.

Marina Ábalos está en Santiago. Ella, quien integra el grupo de Raly Barrionuevo, se presentará hoy en el Festival Dorado de la Algarroba cuya XIII edición se realizará en el Club Central Argentino de esa ciudad con el friense como figura central. 

Marina en dialogo con un medio local contó esta historia de amor que el mundo baila y canta y que ella escuchó desde niña.

Dicen que el pañuelo, de un sinnúmero de significados simbólicos, en la zamba es una extensión del cuerpo, utilizado para comunicarse sin hablar. Y es, en esencia, una fuente de inspiración para generaciones para experimentar el amor romántico. "Agitando Pañuelos" es, sin lugar a dudas, una bandera de identidad y expresión sensitiva.

"¡Te vi! ¡No olvidaré...!"

"La zamba "Agitando Pañuelos" es una verdadera declaración de amor de mi padre Adolfo Ábalos a mi mamá Nancy Gordillo. Mi madre era bailarina y tenía una agrupación, cuando era muy jovencita, que se llamaba ""Chunquituy". Nosotros nos criamos con ellos contándonos la historia. Ellos estaban orgullosos, él por haberla hecho y ella porque se la hicieron. En casa, papá tocaba la zamba y mamá la bailaba. Luego, nos enseñaron a cantar, a tocarla".

De esta manera, Marina fue introduciéndonos en la historia de "Agitando Pañuelos". Nos mostró una foto, documentos irrefutable del amor de Adolfo por Nancy: una foto en blanco y negro, en la que aparece bailando Nancy (fallecida hace un año y medio) y en su anverso, de puño y letra de Adolfo, la letra.

Inmediatamente, se sentó al frente del tecladito que le prestaron y arrancó con los primeros acordes de la zamba. "¡Te vi! ¡No olvidaré...! Un carnaval, guitarra, bombo y violín… ¡Agitando pañuelos te vi...! Cadencia al bailar… airoso perfil…", escribió Adolfo. "Literalmente, la conoció bailando y quedó prendado", resaltó Marina.

Un amor que perduró

Marina se emociona a medida que desde el teclado van surgiendo esas armonías que a su padre le brotaron del alma y le salían a borbotones cuando conoció a Nancy. 

"¿Cómo fue la cosa?", destaca Marina para luego empezar a brindar detalles de esa historia de amor. "Mi padre Adolfo vivió, ente el 54 y el 58 en Estados Unidos donde daba unas clínicas de música folclórica. Cuando decide volver a la Argentina se reencuentra con sus cuatro hermanos (Napoleón Benjamín ("Machingo"), Roberto Wilson, Víctor Manuel ("Vitillo") y Marcelo Raúl ("Machaco") en Mar del Plata, donde tenían un lugar para hacer peñas que se llamaba "El rancho de los Ábalos", una hermosa casona frente al mar. Ellos estaban con una muy buena bailarina que era una chica jovencita, Nancy Gordillo, que iba acompañada por su mamá a todos lados, y que era la bailarina de Los Hermanos Ábalos". Quedó prendado".

Y explicó el significado de la segunda estrofa: "¡Me fui… diciendo adiós...! Y en ese adiós quedó enredado un querer… ¡Agitando pañuelos me fui...! ¡Qué lindo añorar… tu zamba de ayer!". Marina contó: "Después que terminaron las actuaciones esa temporada de verano, Los Hermanos Ábalos volvieron a Buenos Aires y estuvieron un tiempito sin verse", destacó Marina.

Entre "Agitando Pañuelos" y "La chacarera del rancho"

Marina reveló también que Adolfo, de la inmensa alegría que tenía de reencontrarse con sus hermanos, sacó el piano al balcón de "El rancho de los Ábalos". Recordó: "Papá ya había hecho la melodía de "Agitando pañuelos". Queda prendado de la bailarina, pero parece que la tuvo que remar un tiempo hasta que mamá lo aceptara. Mi papá tenía 40 años y mi mamá 25. Por la diferencia de edad, mi abuela materna no quería saber nada, pero triunfó el amor". 

Remarcó: "Nancy le inspira la letra de la zamba y se la dedica; mamá tiene en un cuadrito el manuscrito con la dedicatoria, fue en 1958. Después surge una gira para Bariloche y ahí se reencuentran. Pasan menos de un año de novios, se casan, pero no podían tener hijos. En el medio de esos años, buscando los hijos que no llegan, papá escribe la letra de "Chacarera del rancho" y como propiciando la llegada de la guagüita escribe la letra y aparece la estrofa de si alguna guagüita pudiera tener. Y así fue como nació mi hermana mayor, Nancy".

Marina está orgullosa de la historia de amor de sus padres. Sus ojos se enjugan cuando evoca donde se conocieron Adolfo y Nancy. Su voz se entrecorta y, por momentos, deja de tocar en el teclado "Agitando pañuelos" para recordar que su papá falleció en el 2008 y su mamá hace un año y medio.

"Agitando pañuelos", tal como lo dijo Marina, es un himno que inspira. Y es válido recordarlo hoy en el Día de los Enamorados como un ejemplo precioso.

Descendencia de Adolfo y Nancy

Nietos/as: Hijas de Nancy ("Nancyta") son: Rocío y Lucía, y a la vez Rocío tiene una hija Nina, bisnieta; Marina es mamá de Julián y Marino; Amílcar no tiene hijos y Giselle, la hermana más chica que ya nació en Mar del Plata, tiene una hija Jazmín.

En tanto, los hijos de Adolfo de su primer matrimonio son "Fito" (Adolfo) y Beatriz, "que estamos desde chiquitos en hermosa relación", subrayó Marina.

Fuente: El Liberal


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