Marina Ábalos, hija de Adolfo Armando Ábalos y Nancy Gordillo, cuenta en qué momento y por qué su padre escribió "Agitando Pañuelos".
Bellas zambas hay muchas,
pero pocas como "Agitando pañuelos", la que escribió Adolfo Armando
Ábalos, de Los Hermanos Ábalos, tras conocer a la joven bailarina Nancy
Gordillo y quedar engualichado por su belleza. Es la que todos bailan, es con la
que muchos se enamoraron, es la danza hecha canción de una bella declaración de
amor de un hombre que encontró a la mujer de su vida bailando.
Y hoy, Día de los
Enamorados, qué mejor momento para contar esta historia de amor, de vida que se
forjó, en los años 50 en "El rancho de los Ábalos", una imponente
casona frente al mar en Mar del Plata. De ese amor nacieron, por parafrasear a
Los Hermanos Ábalos, según el orden de aparición de la cigüeña: Nancy, Marina,
Amílcar y Giselle, también músicos y otrora integrantes del conjunto Los Ábalos
Gordillo.
Marina Ábalos está en
Santiago. Ella, quien integra el grupo de Raly Barrionuevo, se presentará hoy
en el Festival Dorado de la Algarroba cuya XIII edición se realizará en el Club
Central Argentino de esa ciudad con el friense como figura central.
Marina en dialogo con un
medio local contó esta historia de amor que el mundo baila y canta y que ella
escuchó desde niña.
Dicen que el pañuelo, de
un sinnúmero de significados simbólicos, en la zamba es una extensión del
cuerpo, utilizado para comunicarse sin hablar. Y es, en esencia, una fuente de
inspiración para generaciones para experimentar el amor romántico.
"Agitando Pañuelos" es, sin lugar a dudas, una bandera de identidad y
expresión sensitiva.
"¡Te
vi! ¡No olvidaré...!"
"La zamba
"Agitando Pañuelos" es una verdadera declaración de amor de mi padre
Adolfo Ábalos a mi mamá Nancy Gordillo. Mi madre era bailarina y tenía una
agrupación, cuando era muy jovencita, que se llamaba
""Chunquituy". Nosotros nos criamos con ellos contándonos la
historia. Ellos estaban orgullosos, él por haberla hecho y ella porque se la
hicieron. En casa, papá tocaba la zamba y mamá la bailaba. Luego, nos enseñaron
a cantar, a tocarla".
De esta manera, Marina fue introduciéndonos en la historia de "Agitando Pañuelos". Nos mostró una foto, documentos irrefutable del amor de Adolfo por Nancy: una foto en blanco y negro, en la que aparece bailando Nancy (fallecida hace un año y medio) y en su anverso, de puño y letra de Adolfo, la letra.
Inmediatamente, se sentó
al frente del tecladito que le prestaron y arrancó con los primeros acordes de
la zamba. "¡Te vi! ¡No olvidaré...! Un carnaval, guitarra, bombo y violín…
¡Agitando pañuelos te vi...! Cadencia al bailar… airoso perfil…", escribió
Adolfo. "Literalmente, la conoció bailando y quedó prendado", resaltó
Marina.
Un
amor que perduró
Marina se emociona a
medida que desde el teclado van surgiendo esas armonías que a su padre le
brotaron del alma y le salían a borbotones cuando conoció a Nancy.
"¿Cómo fue la
cosa?", destaca Marina para luego empezar a brindar detalles de esa
historia de amor. "Mi padre Adolfo vivió, ente el 54 y el 58 en Estados
Unidos donde daba unas clínicas de música folclórica. Cuando decide volver a la
Argentina se reencuentra con sus cuatro hermanos (Napoleón Benjamín
("Machingo"), Roberto Wilson, Víctor Manuel ("Vitillo") y
Marcelo Raúl ("Machaco") en Mar del Plata, donde tenían un lugar para
hacer peñas que se llamaba "El rancho de los Ábalos", una hermosa casona
frente al mar. Ellos estaban con una muy buena bailarina que era una chica
jovencita, Nancy Gordillo, que iba acompañada por su mamá a todos lados, y que
era la bailarina de Los Hermanos Ábalos". Quedó prendado".
Y explicó el significado
de la segunda estrofa: "¡Me fui… diciendo adiós...! Y en ese adiós quedó
enredado un querer… ¡Agitando pañuelos me fui...! ¡Qué lindo añorar… tu zamba
de ayer!". Marina contó: "Después que terminaron las actuaciones esa
temporada de verano, Los Hermanos Ábalos volvieron a Buenos Aires y estuvieron
un tiempito sin verse", destacó Marina.
Entre
"Agitando Pañuelos" y "La chacarera del rancho"
Marina reveló también que
Adolfo, de la inmensa alegría que tenía de reencontrarse con sus hermanos, sacó
el piano al balcón de "El rancho de los Ábalos". Recordó: "Papá
ya había hecho la melodía de "Agitando pañuelos". Queda prendado de
la bailarina, pero parece que la tuvo que remar un tiempo hasta que mamá lo
aceptara. Mi papá tenía 40 años y mi mamá 25. Por la diferencia de edad, mi
abuela materna no quería saber nada, pero triunfó el amor".
Remarcó: "Nancy le
inspira la letra de la zamba y se la dedica; mamá tiene en un cuadrito el
manuscrito con la dedicatoria, fue en 1958. Después surge una gira para
Bariloche y ahí se reencuentran. Pasan menos de un año de novios, se casan,
pero no podían tener hijos. En el medio de esos años, buscando los hijos que no
llegan, papá escribe la letra de "Chacarera del rancho" y como
propiciando la llegada de la guagüita escribe la letra y aparece la estrofa de
si alguna guagüita pudiera tener. Y así fue como nació mi hermana mayor,
Nancy".
Marina está orgullosa de
la historia de amor de sus padres. Sus ojos se enjugan cuando evoca donde se
conocieron Adolfo y Nancy. Su voz se entrecorta y, por momentos, deja de tocar
en el teclado "Agitando pañuelos" para recordar que su papá falleció
en el 2008 y su mamá hace un año y medio.
"Agitando
pañuelos", tal como lo dijo Marina, es un himno que inspira. Y es válido
recordarlo hoy en el Día de los Enamorados como un ejemplo precioso.
Descendencia
de Adolfo y Nancy
Nietos/as: Hijas de Nancy
("Nancyta") son: Rocío y Lucía, y a la vez Rocío tiene una hija Nina,
bisnieta; Marina es mamá de Julián y Marino; Amílcar no tiene hijos y Giselle,
la hermana más chica que ya nació en Mar del Plata, tiene una hija Jazmín.
En tanto, los hijos de
Adolfo de su primer matrimonio son "Fito" (Adolfo) y Beatriz,
"que estamos desde chiquitos en hermosa relación", subrayó Marina.
Fuente:
El Liberal

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