domingo, 8 de febrero de 2026

Las Leyendas de Santiago del Estero: Voces del Monte que Nunca Callan


Entre el monte cerrado, una fe que atraviesa generaciones y el murmullo persistente de la memoria oral, las leyendas de Santiago del Estero no funcionan solo como relatos para asustar. Son otra cosa. Como señala el antropólogo Carlos Martínez Sarasola, se parecen más a confesiones colectivas: relatos donde se filtran culpas no resueltas, tensiones sociales y desigualdades que vienen de lejos. En ese entramado simbólico se juega buena parte de la identidad de la provincia.

Contexto histórico-cultural

Antes de que la escritura se volviera el modo dominante de registrar la experiencia, las comunidades explicaban el mundo contando historias. Adolfo Colombres muestra en sus investigaciones cómo el relato fue, durante siglos, una forma central de conocimiento. En Santiago del Estero —una de las provincias más antiguas del país— la superposición de cosmovisiones originarias, catolicismo colonial y vida rural dio lugar a un universo mítico propio. En ese marco, el terror no aparece como exceso ni como adorno, sino como una herramienta cultural, tal como analizó Susana Chertudi en sus trabajos sobre folklore.

El Almamula: pecado y control social

El mito del Almamula tiene raíces coloniales y está ligado a la moral sexual impuesta por la Iglesia en contextos rurales aislados. Isabel Aretz documenta este origen en sus estudios sobre folklore santiagueño. Investigaciones más recientes, como las de Claudia Carosio, muestran cómo el cuerpo deformado y las cadenas no son simples elementos de horror, sino formas de volver visible la culpa y la expulsión social. Esa función disciplinadora ya había sido advertida por Juan B. Ambrosetti en sus primeros trabajos etnográficos.

El Kakuy: justicia poética ancestral

Teodoro Ricci rastrea este mito hasta culturas diaguita-calchaquíes, donde la transformación en ave funciona como castigo y memoria. Las lecturas que lo entienden como denuncia de la violencia intrafamiliar encuentran respaldo en los análisis de Jorge Prelorán sobre relatos orales del Noroeste. Marta Philp, por su parte, estudia cómo el grito del kakuy sigue operando como marca sonora del crimen, incluso en comunidades actuales.

La Mujer de Blanco: duelo y transformación urbana

Los registros más tempranos de esta figura aparecen entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, según Rafael Jijena Sánchez. El blanco, lejos de ser un detalle decorativo, condensa sentidos de pureza, luto y tránsito, como analiza Mónica de Simone. Con el tiempo, la leyenda se desplazó del ámbito rural a espacios urbanos: hospitales, rutas asfaltadas, periferias modernas, tal como documenta Luis de la Corte.

El Familiar: explotación y crítica social

El surgimiento de este mito está estrechamente ligado al auge de los ingenios azucareros. Héctor Arenas lo contextualiza dentro de las relaciones laborales del período, marcadas por la violencia y la precariedad. Según Fernanda García, el Familiar ofrecía una forma de explicar accidentes y desapariciones, pero también funcionaba como una crítica encubierta al poder patronal, una “crítica cifrada”, en términos de Ricardo Kaliman.

La Salamanca: saber prohibido

La Salamanca combina elementos europeos e indígenas, como muestran los estudios de Augusto Raúl Cortázar. Ana María Lorandi analiza su función como advertencia sobre el costo del conocimiento obtenido por atajos, mientras que Julián Cáceres observa su persistencia como símbolo de la tentación de acceder a poder o saber sin asumir del todo sus consecuencias.

Persistencia y transformación contemporánea

Lejos de desaparecer, estas leyendas se adaptan. Rodolfo Franco estudia cómo se reconfiguran en contextos urbanos, donde siguen dando forma a miedos e incertidumbres actuales. Su vigencia también se explica, como propone Silvia Citro, por la relación entre memoria corporal y relato: historias que no solo se cuentan, sino que se sienten y se repiten porque todavía dicen algo sobre la vida en Santiago del Estero.

Fuentes Consultadas:

Ambrosetti, J.B. (1900). Supersticiones y leyendas.

Aretz, I. (1977). Folklore santiagueño.

Arenas, H. (1989). Trabajo y resistencia en los ingenios.

Carosio, C. (2010). Monstruos y fantasmas del Noroeste.

Chertudi, S. (1960). Cuentos folklóricos de la Argentina.

Citro, S. (2009). Cuerpos significantes.

Colombres, A. (1984). Seres sobrenaturales...

Cortázar, A.R. (1959). Esquema del folklore.

De la Corte, L. (2018). Leyendas urbanas argentinas.

García, F. (2015). Mitos del terror laboral.

Jijena Sánchez, R. (1939). Espantos y aparecidos.

Martínez Sarasola, C. (1992). Nuestros paisanos los indios.

Philp, M. (2005). Voces del monte.

Ricci, T. (1948). Leyendas y supersticiones...

Este artículo sintetiza investigaciones académicas, trabajos etnográficos y recopilaciones folklóricas que, en conjunto, documentan la riqueza simbólica de las leyendas santiagueñas como expresión de memoria histórica y resistencia cultural.

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