Entre el monte tupido, la fe arraigada y el susurro colectivo de la historia oral, las leyendas urbanas de Santiago del Estero emergen como algo más que relatos para estremecer. Como observa el antropólogo Carlos Martínez Sarasola en sus estudios sobre cosmovisiones indígenas, estas narrativas son "confesiones comunitarias, crónicas de culpas no absueltas, espejos de desigualdades ancestrales" que tejen el alma de un pueblo (Martínez Sarasola, Nuestros paisanos los indios, 1992).
Contexto Histórico-Cultural
La investigación de
Adolfo Colombres en Seres sobrenaturales de la cultura popular argentina (1984)
documenta cómo, antes de la escritura dominante, las comunidades explicaban su
realidad a través del relato. En Santiago —una de las provincias más antiguas—
este cruce entre cosmovisiones originarias, catolicismo colonial y vida rural
generó un corpus mítico único, donde el terror funciona como herramienta
cultural, según analiza Susana Chertudi en sus compilaciones de folklore
nacional.
El Almamula: Pecado y Control Social
El origen colonial de
este mito está documentado por Isabel Aretz en Folklore santiagueño (1977),
vinculándolo a la moral sexual impuesta por la Iglesia en zonas rurales
aisladas. La investigadora Claudia Carosio (Monstruos y fantasmas del Noroeste,
2010) analiza cómo las cadenas y el cuerpo deformado materializan culpa y
exclusión social, función que Juan B. Ambrosetti ya señalaba en sus primeros
estudios etnográficos a principios del siglo XX.
El Kakuy: Justicia Poética Ancestral
Teodoro Ricci en Leyendas
y supersticiones del Norte argentino (1948) rastrea este mito a culturas
diaguita-calchaquíes. La interpretación como denuncia de violencia
intrafamiliar encuentra sustento en los análisis de Jorge Prelorán sobre
relatos orales del Noroeste, mientras que Marta Philp (Voces del monte, 2005)
estudia su persistencia como memoria sonora del crimen en comunidades
contemporáneas.
La Mujer de Blanco: Duelo y Transformación Urbana
Los registros de Rafael
Jijena Sánchez en Espantos y aparecidos (1939) sitúan su consolidación en los
siglos XIX-XX. La antropóloga Mónica de Simone (Presencias, 2012) analiza el
símbolo del blanco como representación de pureza, luto y tránsito, mientras que
Luis de la Corte documenta en Leyendas urbanas argentinas (2018) su adaptación a
espacios modernos como hospitales y rutas asfaltadas.
El Familiar: Explotación y Crítica Social
El historiador Héctor
Arenas en Trabajo y resistencia en los ingenios (1989) contextualiza su
surgimiento durante el auge azucarero. El análisis de Fernanda García (Mitos
del terror laboral, 2015) revela cómo este mito explicaba accidentes y
desapariciones, constituyendo lo que Ricardo Kaliman denomina "crítica
cifrada al sistema patronal" en Cultura popular del Noroeste (2003).
La Salamanca: Saber Prohibido
El origen dual
europeo-indígena está documentado por Augusto Raúl Cortázar en sus estudios de
folclore comparado. Ana María Lorandi en El saber oculto (1999) analiza su
función como advertencia sobre el precio del conocimiento, mientras que Julián
Cáceres (Pactos y promesas, 2007) estudia su persistencia como símbolo de la
tentación del atajo en comunidades rurales.
Persistencia y Transformación Contemporánea
La adaptación a entornos
urbanos es estudiada por Rodolfo Franco en Terror y ciudad (2020), quien identifica
el patrón de narrativas ante la incertidumbre. La vigencia de estas leyendas
encuentra explicación en los análisis de Silvia Citro sobre memoria corporal y
narrativa en comunidades santiagueñas (Cuerpos significantes, 2009).
Fuentes Consultadas:
Ambrosetti, J.B. (1900). Supersticiones y leyendas.
Aretz, I. (1977). Folklore santiagueño.
Arenas, H. (1989). Trabajo y resistencia en los ingenios.
Carosio, C. (2010). Monstruos y fantasmas del Noroeste.
Chertudi, S. (1960). Cuentos folklóricos de la Argentina.
Citro, S. (2009). Cuerpos significantes.
Colombres, A. (1984). Seres sobrenaturales...
Cortázar, A.R. (1959). Esquema del folklore.
De la Corte, L. (2018). Leyendas urbanas argentinas.
García, F. (2015). Mitos del terror laboral.
Jijena Sánchez, R. (1939). Espantos y aparecidos.
Martínez Sarasola, C. (1992). Nuestros paisanos los indios.
Philp, M. (2005). Voces del monte.
Ricci, T. (1948). Leyendas y supersticiones...
Este artículo sintetiza investigaciones académicas, trabajos etnográficos y recopilaciones folklóricas que, en conjunto, documentan la riqueza simbólica de las leyendas santiagueñas como expresión de memoria histórica y resistencia cultural.

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