Dalmiro Coronel Lugones
describe al Río Dulce desde su nacimiento en las cumbres salteñas, su paso por
Tucumán y su vida en nuestra provincia…. él presentía su partida.?
"Mishqui Mayu,
Mishqui Mayu, las voces quichuas lo llaman"
Dice Dalmiro Coronel Lugones en su Romance del Río Dulce. Esta obra del notable poeta bandeño se hizo popular en todo el país al ser cantada por Alfredo Ábalos, luego de que Juan Carlos Carabajal y Horacio Banegas transformaran en zamba unas partes de ella. También han grabado Romance del Río Dulce: Horacio Banegas, Alberto Leguizamón, Onofre Paz, Migui Cáceres y muchos otros intérpretes, a cuál mejor.
El poema de Dalmiro
Coronel Lugones describe al Río Dulce desde su nacimiento en las cumbres
salteñas, su paso por Tucumán y su vida en nuestra provincia, donde recibe
dulces sabores de miel y aloja, mientras su riqueza ictícola provoca malambos
de garzas en los bañados causados por los desbordes.
Años antes, Eduardo Ávila
había cimentado su fama de recitador apasionado, interpretando obras de Dalmiro
Coronel Lugones junto a su cantar de chacareras, gatos, escondidos y zambas.
“He de andar por otros rumbos, con ilusiones viajeras…” recita en Romance de la
vuelta del santiagueño. “Destino del santiagueño: Vivir de sueños y ausencias.”
Al leer sus versos, se percibe cómo Coronel Lugones estaba compenetrado con el
ser y el sentir del pueblo santiagueño.
Dalmiro Coronel Lugones
nació en La Banda el 20 de Julio de 1919. Contaba uno de sus hermanos que
Dalmiro comenzó a escribir poesía cuando aún era niño. Ávido lector, iba
creciendo culturalmente con el paso de los años. Inició una carrera
universitaria, pero después prefirió dedicarse de lleno al arte, que era su
pasión. Quienes han conocido de cerca a Dalmiro Coronel Lugones lo describen
como un caballero elegante, gallardo y de trato amable, en el que se
evidenciaba su riqueza cultural y su generosidad hacia quienes estaban
comenzando en el arte. Ha sido una persona muy querida, tanto en nuestra
provincia como en Buenos Aires y en los países adonde viajó por su actividad
literaria, que logró gran trascendencia en vida del poeta bandeño. No sólo se
dedicó a la poesía, sino también al estudio de la Historia santiagueña y
argentina, hizo guiones cinematográficos, incursionó en el periodismo y en la
política.
“Cuando me lleve el destino por otras huellas
un día. Cuando ansias de andar me alejen de mis tardes amarillas, iré cargando
bagajes de tristezas escondidas y soledad de distancias hincadas en mis
pupilas… ¡Ay! Cuando un sueño me aleje de mis tardes amarillas, me acompañarán
los cantos tristones de las urpilas. Vidalas de ausencias largas, cantando mi
despedida y soledad de quimiles hecha adiós en sus espinas. ¡Cómo he de
extrañar entonces, calor de tierra y de vida! ¡Cómo he de sentir la ausencia de
mis tardes amarillas, mientras los parches legüeros se alarguen de lejanías y
los ñanarcas me atajen, presintiendo mi partida!” Romance de mis tardes
amarillas muestra un profundo amor por Santiago del Estero, al que supo conocer
como pocos.
¿Por qué Dalmiro Coronel Lugones hablaba de tardes amarillas? ¿Habrá sido por esas tardes en que polvaredas suspendidas en el aire o presagios de lluvia hacen que Inti (el Sol) otorgue un tono amarillento al atardecer? ¿O tal vez se refería a la abundancia de flores amarillas en las primaveras santiagueñas? En este romance habla de espejos de represas donde las nubes se miran; cuando el Sol poniente ilumina esas puyus (nubes) suele tornarlas amarillas. En primavera abundan las sisas ckellus (flores amarillas), y en esta obra el poeta nombra tuscas floridas y jarillas. Pero es casi seguro que se habrá referido a los amarillos atardeceres, cuando el Sol mismo da idea de lejanía y golpea la nostalgia en la hora final del día.
Su amor por el terruño
era su motivación para una fogosa apología permanente de la historia
santiagueña, elogiando el valor de los próceres de nuestro pago y con una
encendida defensa constante de los valores nacionales. Uno de sus poemas de
inspiración histórica es Patricios Santiagueños: “Viene llegando a Santiago la
patriota expedición. Ya se escuchan los clarines y el redoble del tambor” …
“Son trescientos santiagueños, trescientos guerreros son; las espadas en las
diestras, cara al viento y cara al Sol” … “Aquí aguardan los Patricios
Santiagueños que alistó el bravo caudillo Borges, con heroica decisión.”
Supo conversar con la
gente del pago, con el río, con los montes, con los campos. Conversó con los
distintos ritmos nativos argentinos y escribió un poema para cada uno de ellos.
En su poema Chacarera, le pregunta: “¿De dónde vienen tus sones, antigua voz de
mi tierra? ¿De dónde traes tu hechizo de noches salamanqueras? ¿Junto a qué
viejos fogones te improvisaron cuartetas? ¿En qué montes de Atamishqui te
encontraron, chacarera? ¿Qué lunas de Salavina te incendian las polvaredas,
cuando al son de tus mudanzas el arenal se despierta? ¿Qué salitrales y esteros
vienen creciendo en la fiesta? ¿Qué salamancas te nombran en Loreto,
chacarera?”
Cuenta el poeta Miguel
Brevetta Rodríguez que en una carta del 20 de Septiembre de 1969, su amigo
Dalmiro Coronel Lugones le anunciaba su partida, pero no se refería sólo a su
partida hacia Buenos Aires, adonde extrañaría las santiagueñas tardes amarillas,
sino que le hablaba de un fatídico presentimiento, como anunciando su partida
definitiva. Exactamente dos años después, Santiago del Estero y el mundo de las
letras sudamericanas fueron sacudidos por la trágica noticia: Dalmiro Coronel
Lugones había sido asesinado en Buenos Aires. Seguramente las garzas del
Mishqui Mayu habrán suspendido por un rato su malambo cazador para ver por qué
los sauces llorones musitaban más tristes que de costumbre. Los atajacaminos
habrán lamentado no haber podido atajar la partida.
Han pasado décadas desde
aquel fatídico 20 de Septiembre de 1971. Dalmiro Coronel Lugones sigue vivo en
las voces de recitadores que se conmueven con su obra poética, y cantores que
interpretan las obras que fueran musicalizadas. Podemos encontrarlo también en
sus libros Romancero del canto nativo y Tiempo de zamba y malambo.
Quedó una gran cantidad
de obras inéditas del notable poeta Dalmiro Coronel Lugones. Un hermano y una
sobrina han trabajado en el armado de un libro que contiene todo ese bagaje
cultural.
Respondiendo a su anhelo:
“Eres himno de mi pueblo, río crecido en mis venas. Por eso quiero tus coplas
humildes cuando me muera, hechas responso en tu canto, chacarera santiagueña.
Fuente: Alero
Quichua. Cristian Verduc

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