lunes, 29 de diciembre de 2025

El monte que produce futuro: 16 toneladas de chaucha de algarroba desde El Impenetrable

Más de 100 familias recolectaron y duplicaron la cosecha del año pasado. La experiencia consolida una alternativa de economía regenerativa que protege el bosque nativo y genera ingresos locales.



En pleno corazón de El Impenetrable chaqueño, el monte volvió a dar señales de que es posible producir sin destruir. Este año, 113 familias vecinas al Parque Nacional se organizaron para recolectar chauchas de algarrobo y lograron acopiar 16 toneladas que ya partieron rumbo a un molino de Salta, donde serán transformadas en harina de algarroba, un alimento natural con creciente demanda por sus propiedades nutritivas.

La cosecha, impulsada por el programa "Emprendedores por Naturaleza" de la Fundación Rewilding Argentina, no solo duplicó el volumen obtenido el año pasado, sino que también amplió su alcance territorial: los algarrobales trabajados abarcaron unas 250 mil hectáreas y convocaron a casi el doble de participantes que en la edición anterior.

"La idea es darle valor al algarrobo en pie y proteger el monte", explicó Lucía "Luli" Kronhaus, coordinadora Regional de Comunidades de la Fundación, quien celebró que esta iniciativa ya cumpla cinco años consecutivos. Para mejorar el rendimiento, se incorporaron prácticas simples pero efectivas: limpieza del suelo para facilitar la recolección, separación del ganado, instalación de secadores solares elevados y la compra de dos silos con capacidad de siete toneladas cada uno.

El movimiento alrededor de la cosecha también tuvo su postal cotidiana: vecinos llegando en auto, moto, carretilla o a pie con las bolsas cargadas de vainas. Cuando no había medios de traslado, la organización se encargó de buscarlas. "Cuanta más chaucha se cosecha, mayor es el ingreso de los vecinos", remarcó Kronhaus, al definir la actividad como una alternativa económica concreta.

La mayoría de los recolectores pertenece a la comunidad wichí y para muchas familias representa un ingreso adicional clave en el mes de diciembre. A la par, la harina de algarroba comienza a consolidarse como un producto identitario del territorio: es libre de gluten, rica en fibra, proteínas y minerales, y se obtiene sin químicos ni procesos industriales. Capacitaciones gastronómicas, difusión de recetas y eventos comunitarios como la Peña Algarrobera —que reunió a unas 300 personas en Nueva Población para celebrar el inicio de la cosecha— forman parte de una estrategia que busca arraigo y apropiación local.

El desafío que viene es dar un paso más. "Nuestra visión es que la provincia se consolide como productora de algarroba y que podamos tener un molino en la región para generar empleo local", planteó Kronhaus, quien llamó a articular esfuerzos entre municipios, gobierno, cooperativas y el sector privado.  Mientras tanto, el monte sigue en pie y produce. La algarroba, ancestral y resiliente, vuelve a ser símbolo de una economía posible: regenerativa, sustentable y con raíces profundas en El Impenetrable.

 Fuente: diarionorte.com

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