La noche del 1 de noviembre (día de las animas) se oyen silbidos agudos y graves que, según la creencia popular, corresponden a las animas. Los de entonación grave son atribuidos a las almas de los hombres, en cambio los finos y agudos a las mujeres y niños.
Estos silbidos, en la
noche, y que impresionan de tal modo la mente popular, son emitidos por un
pájaro nocturno y solitario: lalmita, que según la leyenda era un niño,
compañero inseparable de su hermanita, el cual un día desapareció. Poco después
la hermana se enfermó y murió.
Los silbidos que se oyen
en esa noche de noviembre, serían los llamados de esa almita, encarnada en un
pájaro, que busca a su compañero sin resultados.
Por su parte, la
superstición dice que “no es bueno” contestar a esos silbidos, pues si se lo
hace, se oyen cada vez más cercanos hasta que por fin se los escucha dentro del
oído, como un grito, quedando como consecuencia una sordera incurable. - El
folclore de Sgo del estero – Orestes Di Lullo

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