."Mi abuelo murió a los 110 años. Cuando oía la Zamba de Vargas se emocionaba y se ponía a llorar.
Por León Benaros
Lo que se lleva en la sangre, aflora, tarde o temprano, para hacerse expresión del ser, poesía, canto o música. Rodolfo Ovejero es santiagueño desde hace mucho...
-Mi abuelo materno, don
Cornelio Vega -nos dice- era montonero. Muy muchachito aún, peleó junto a
Taboada contra los riojanos. Cuando yo comencé a tocar la guitarra, y estaba en
mis primeros dedos, al hacerle oír la "Zamba de Vargas" se emocionaba
tanto que se entristecía y se ponía a llorar...
TUNAS
PUNCO
Tiene, pues, a quien
salir Rodolfo Ovejero en lo que es amor a las cosas de la tierra. Su presencia
misma es de santiagueño puro: la piel, el color de la arcilla nativa; el
cabello oscuro, en ondas. Pero, sobre todo, un recato, un pudor viril, un
señorío natural, una modestia profunda, que le hace rehuir todo lo que sea
espectacular modo de llegar a su público. Reconcentrado, poeta en el fondo de
su corazón, él prefiere los caminos de recorrido lento, pero en los que se
llega a una meta segura. Quiere dejar algo duradero, no el relumbrón del éxito
efímero. Por eso se inclina todos los días sobre su guitarra, le hace
"preguntas" -como dice nuestro amigo Amarante, ese gran conocedor de
las cosas nativas-, y recorre amorosamente las cuerdas, a veces durante doce
horas continuas, que se le vuelan sin sentirlo, porque toda su alma está en la
devoción por la guitarra criolla.
Tunas Punco-la pequeña
localidad de Santiago del Es- tero en que Rodolfo Ovejero nació- está
desapareciendo, como algunas tradiciones. Pueblito de nombre quichua -que
significa "puertas del tunal"-, alli levantaron su hogar don Atanasio
Ovejero, padre de nuestro guitarrista y cantor, y dofia Deliceria Vega de
Ovejero, ya fallecida, que ha recibido el homenaje de una zamba hermosa con la
que el hijo evoca, melancólicamente, el hogar perdido:
Soledad, corazón
Soledad, nada más.
Llora mi pobre guitarra
Mojando la rama
Del algarrobal
En Tunas Punco nació,
pues, Rodolfo Ovejero, el 15 de diciembre de 1928. De allí le viene su
criollismo profundo, su sentir el ritmo de una chacarera o una zamba como si le
brotara desde la sangre. Más de veinte composiciones se deben a su inspiración,
no sólo de músico, sino también de letrista. Y entre todas ellas,
"Estrellitay", la zamba con que rindió su homenaje a la madre
fallecida. Y "La salitrosa". Y la que honra al más que centenario don
Cornelio Vega. "Chacarera del abuelo". Menudo pero sólido, agudo y
sentencioso, Cornelio vivió pobre y murió en nostalgia de sus días de muchacho.
Rodolfo Ovejero, al retratarlo, hace también, en algún instante, el retrato de
sí mismo, como heredero de aquel hombre de la tierra: "Morena sangre me
corre por mis venas guitarreras, / acunada por mi abuelo / en tiempos de
montonera. / Es fácil cantar en vida / y que me escuche tu acento / pero es
difícil cantar / del otro lado del tiempo. / Mi abuelo sí que canto / en montoneras
guerreando / y tuvo tiempo de amar / mientras andaba peleando / ¿Cómo es tu nombre mestizo? / Juan Sin Miedo o
Juan Valiente? Donde pisaron tus pies / quedó la tierra caliente. / Después se
volvió a su rancho / caminito de la nada / y anduvo de serenata / con su
guitarra cansada. Su lanza se hizo bastón donde apoyó su pobreza / pero llegó y
lo rompió el peso de una tristeza. / Y las coplas se abrazaron, / lloraron
cerro y llanura / y el abuelo se fue arrlando / una majada de lunas".
Esta letra basta para
extender a Rodolfo Ovejero el certificado de poeta, conquistado en buena ley...
Matero de mate dulce,
buen lector (nos confiesa que uno de los libros que más lo han impresionado por
su humano mensaje es "Cuán verde era mi valle"), Rodolfo Ovejero se
respeta como artista, en una dignísima línea de conducta, que es la de los que
no tienen impaciencia por llegar. Sus giras por el interior le han conquistado
un público amplio y fiel. Y en Chile...
CHILE
DIJO
Hace algún tiempo que
Ovejero se presentó en Chile, pero de vez en cuando llegan de allá amigos que
nos comentan el impacto que su actuación hizo en la patria de O'Higgins. Como
quien va de un Santiago a otro para triunfar en los dos, Ovejero se presentó en
Santiago de Chile luego de cumplir en Buenos Aires con sus actuaciones por
Canal 11, en "Argentina canta y baila", donde completó una actuación
de cinco audiciones. Su desempeño en RADIO MINERIA, la importante emisora
chilena situada en las proximidades de la Casa de la Moneda, le ganó crónicas
en extremo favorables. Sus audiciones, a las 20,30 horas, auspiciadas por una
gran firma, le han abierto las puertas para una actuación prolongada, en
condiciones muy ventajosas. Ahora se halla en tratativas para un regreso con
todos los honores. Ovejero que no pudo permanecer más que un mes y diez días en
Chile, debido a sus compromisos- aprovechó para hacer un breve viaje de placer
por el sur chileno, como descanso a su labor, habitualmente intensa.
Chile, pues, dijo
"SI" a Rodolfo Ovejero. Y ese "SI" ha de convertirse, por
supuesto, en contratos, con la posibilidad de volver en septiembre, para lo
cual ya ha sido apalabrado. Entretanto, FENIX, nuevo sello que revitaliza el de
TK -aquel en que grabaron, haciendo sus primeras armas, intérpretes de la
jerarquía de Eduardo Falú y "Los Cantores de Quilla Huas"- se apresta
a lanzar nuevas versiones de Rodolfo Ovejero. Versiones que se esperan con el
interés que despierta un artista integro, capaz, que ofrece la curiosa particularidad
de haberse creado una técnica personalísima, pues siendo zurdo, es entre
'nosotros el único guitarrista de tal condición capaz de dar una versión
impecable de una chacarera o una zamba sin cambiar la posición de las
cuerdas...
Nota publicada en Revista Folklore

No hay comentarios.:
Publicar un comentario