martes, 24 de marzo de 2026

Rodolfo Ovejero | Es nieto de un montonero que acompaño a Taboada

."Mi abuelo murió a los 110 años. Cuando oía la Zamba de Vargas se emocionaba y se ponía a llorar.

Por León Benaros





Lo que se lleva en la sangre, aflora, tarde o temprano, para hacerse expresión del ser, poesía, canto o música. Rodolfo Ovejero es santiagueño desde hace mucho...

-Mi abuelo materno, don Cornelio Vega -nos dice- era montonero. Muy muchachito aún, peleó junto a Taboada contra los riojanos. Cuando yo comencé a tocar la guitarra, y estaba en mis primeros dedos, al hacerle oír la "Zamba de Vargas" se emocionaba tanto que se entristecía y se ponía a llorar...

TUNAS PUNCO

Tiene, pues, a quien salir Rodolfo Ovejero en lo que es amor a las cosas de la tierra. Su presencia misma es de santiagueño puro: la piel, el color de la arcilla nativa; el cabello oscuro, en ondas. Pero, sobre todo, un recato, un pudor viril, un señorío natural, una modestia profunda, que le hace rehuir todo lo que sea espectacular modo de llegar a su público. Reconcentrado, poeta en el fondo de su corazón, él prefiere los caminos de recorrido lento, pero en los que se llega a una meta segura. Quiere dejar algo duradero, no el relumbrón del éxito efímero. Por eso se inclina todos los días sobre su guitarra, le hace "preguntas" -como dice nuestro amigo Amarante, ese gran conocedor de las cosas nativas-, y recorre amorosamente las cuerdas, a veces durante doce horas continuas, que se le vuelan sin sentirlo, porque toda su alma está en la devoción por la guitarra criolla.

Tunas Punco-la pequeña localidad de Santiago del Es- tero en que Rodolfo Ovejero nació- está desapareciendo, como algunas tradiciones. Pueblito de nombre quichua -que significa "puertas del tunal"-, alli levantaron su hogar don Atanasio Ovejero, padre de nuestro guitarrista y cantor, y dofia Deliceria Vega de Ovejero, ya fallecida, que ha recibido el homenaje de una zamba hermosa con la que el hijo evoca, melancólicamente, el hogar perdido:

Soledad, corazón
Soledad, nada más.
Llora mi pobre guitarra
Mojando la rama
Del algarrobal

En Tunas Punco nació, pues, Rodolfo Ovejero, el 15 de diciembre de 1928. De allí le viene su criollismo profundo, su sentir el ritmo de una chacarera o una zamba como si le brotara desde la sangre. Más de veinte composiciones se deben a su inspiración, no sólo de músico, sino también de letrista. Y entre todas ellas, "Estrellitay", la zamba con que rindió su homenaje a la madre fallecida. Y "La salitrosa". Y la que honra al más que centenario don Cornelio Vega. "Chacarera del abuelo". Menudo pero sólido, agudo y sentencioso, Cornelio vivió pobre y murió en nostalgia de sus días de muchacho. Rodolfo Ovejero, al retratarlo, hace también, en algún instante, el retrato de sí mismo, como heredero de aquel hombre de la tierra: "Morena sangre me corre por mis venas guitarreras, / acunada por mi abuelo / en tiempos de montonera. / Es fácil cantar en vida / y que me escuche tu acento / pero es difícil cantar / del otro lado del tiempo. / Mi abuelo sí que canto / en montoneras guerreando / y tuvo tiempo de amar / mientras andaba peleando /  ¿Cómo es tu nombre mestizo? / Juan Sin Miedo o Juan Valiente? Donde pisaron tus pies / quedó la tierra caliente. / Después se volvió a su rancho / caminito de la nada / y anduvo de serenata / con su guitarra cansada. Su lanza se hizo bastón donde apoyó su pobreza / pero llegó y lo rompió el peso de una tristeza. / Y las coplas se abrazaron, / lloraron cerro y llanura / y el abuelo se fue arrlando / una majada de lunas".

Esta letra basta para extender a Rodolfo Ovejero el certificado de poeta, conquistado en buena ley...

Matero de mate dulce, buen lector (nos confiesa que uno de los libros que más lo han impresionado por su humano mensaje es "Cuán verde era mi valle"), Rodolfo Ovejero se respeta como artista, en una dignísima línea de conducta, que es la de los que no tienen impaciencia por llegar. Sus giras por el interior le han conquistado un público amplio y fiel. Y en Chile...

CHILE DIJO

Hace algún tiempo que Ovejero se presentó en Chile, pero de vez en cuando llegan de allá amigos que nos comentan el impacto que su actuación hizo en la patria de O'Higgins. Como quien va de un Santiago a otro para triunfar en los dos, Ovejero se presentó en Santiago de Chile luego de cumplir en Buenos Aires con sus actuaciones por Canal 11, en "Argentina canta y baila", donde completó una actuación de cinco audiciones. Su desempeño en RADIO MINERIA, la importante emisora chilena situada en las proximidades de la Casa de la Moneda, le ganó crónicas en extremo favorables. Sus audiciones, a las 20,30 horas, auspiciadas por una gran firma, le han abierto las puertas para una actuación prolongada, en condiciones muy ventajosas. Ahora se halla en tratativas para un regreso con todos los honores. Ovejero que no pudo permanecer más que un mes y diez días en Chile, debido a sus compromisos- aprovechó para hacer un breve viaje de placer por el sur chileno, como descanso a su labor, habitualmente intensa.

Chile, pues, dijo "SI" a Rodolfo Ovejero. Y ese "SI" ha de convertirse, por supuesto, en contratos, con la posibilidad de volver en septiembre, para lo cual ya ha sido apalabrado. Entretanto, FENIX, nuevo sello que revitaliza el de TK -aquel en que grabaron, haciendo sus primeras armas, intérpretes de la jerarquía de Eduardo Falú y "Los Cantores de Quilla Huas"- se apresta a lanzar nuevas versiones de Rodolfo Ovejero. Versiones que se esperan con el interés que despierta un artista integro, capaz, que ofrece la curiosa particularidad de haberse creado una técnica personalísima, pues siendo zurdo, es entre 'nosotros el único guitarrista de tal condición capaz de dar una versión impecable de una chacarera o una zamba sin cambiar la posición de las cuerdas...

Nota publicada en Revista Folklore


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