Por Juan Carlos "Cacho" García *
Cacho García: Yo era chico cuando Coquito vivió un tiempo en Villa Hortensia, mi barrio, donde me crié. Él vivió ese tiempo con don Arturo Aranda y doña Reina. Un matrimonio que no tenían hijos. Don Arturo, era Bandoneonista, tío carnal de Carlos y Juan Saavedra. A su vez don Arturo era Hermano de don Roberto Roldán, también Bandoneonista, que vivía a pocos metros al norte de la Balcarce, por la calle que pasa detrás de la Unse. Ambos ya murieron hace muchos años y los dos eran de Profesión Pasteleros, (reposteros). Hacían facturas, tortas, panificados dulces. Vivían de eso.
Don Arturo hacía música,
acompañado en guitarras por el marido de mi prima, que se llamaba Terio Ramírez
y por don Lauro Cáceres. Y por supuesto también acompañado por Coquito, en el
tiempo que vivió con don Arturo y doña Reina, en Villa Hortensia.
Casi todos los Domingos a
la siesta, ellos hacían su Tertulia musical, y nosotros los chicos, mis primos,
Nene y Toti Ramírez, Ramón y Pancho Díaz (hermanos) con Raulito Díaz (primo
hermano de ellos), seguramente con algunos otros changuitos, que no recuerdo
sus nombres, jugábamos en el Patio de tierra. En mi caso, cada tanto, yo me
apoyaba en el pilar de la galería y me ponia a escucharlos un ratito.
Toda la música era
instrumental, si bien Terio Ramírez era buen cantor, no tengo imágenes de él,
cantando en esas Tertulias, pero si de la música instrumental, folclore
(chacareras, gatos, zambas) chamamés.
El chamamé que más
recuerdo es Casilda, que por varias décadas no lo escuché más, porque no lo
difundían en las Radios, ni tampoco ejecutado por algún conjunto chamamecero,
en alguna actuación en vivo, hasta que un grupo de música del litoral, que me
parece que es santiagueño, lo reeditó en un disco.
La primera vez que lo
escuché, me transporté de inmediato a aquel tiempo de mi niñez a las siestas,
en la casa de don Arturo Aranda, en mi Villa Hortensia, querido barrio donde
pasé mi niñez, adolescencia y parte de mi juventud. En la actualidad esa imagen
vuelve a mi memoria, cada vez que escucho aquel hermoso chamamé de mi tiempo de
niñez, que es Casilda.
Fuente: Santiago del Estero, Historia y Cultura

No hay comentarios.:
Publicar un comentario