Nuestra cultura folklórica argentina comienza a gestarse con la llegada de los conquistadores españoles a nuestro territorio. Con el transcurso de los años, fue adquiriendo características propias que crean nuevas formas de vida; al involucrarse con una importantísima cultura nativa, a lo que se fueron incorporando las manifestaciones aportadas por los negros esclavos.
Aproximadamente hacia
1820 podíamos considerar la existencia de una cultura propia que iba reflejando
una identidad nacional.
Hacia finales del siglo
XIX se origina en la argentina lo que se dio a llamar “La gran inmigración”,
donde nuestro país se ve invadido por un número considerable de extranjeros
llegados de distintos países de Europa.
Estos nuevos habitantes
se instalan en las zonas de puertos y de tierra fértiles (Litoral Argentino,
Buenos Aires, Zona Pampeana), como así también, pero en menor medida, en el
norte del país. Las nuevas costumbres y expresiones culturales de los
inmigrantes produjeron un afán de modernización que motivo la repentina
desaparición de la vieja cultura (En las que iban incluidas costumbres) y su
alejamiento hacia los más inhóspitos rincones provincianos.
La campaña Santiagueña,
no se vio afectada por la gran inmigración y supo conservar todas las
manifestaciones autóctonas que quedaron en resguardo y practicadas en los
lugares más recónditos de los territorios provincianos.
Todos estos conjuntos de
expresiones culturales relegadas al olvido contenían valores fundamentales de
nuestra nación argentina. La música, la danza y el canto nativo formaban parte
de esas manifestaciones; solo esperaban que alguien, con una profunda noción de
patriotismo, las rescatara del olvido y las volviera a la vida.
Así don Andrés Chazarreta
sería la persona quien recopilaría, decodificaría y difundiría todas las
expresiones culturales ocultas en los suburbios más recónditos del monte
santiagueño.
Nació en la ciudad de Santiago del estero el 29 de Mayo de 1876, desde su juventud comenzó a ejecutar diversos instrumentos (Acordeón, guitarra, mandolín, piano y violín) y posteriormente aprendiendo teoría musical y solfeo, junto a su profesor Octavio Esteban.
Ampliado sus
conocimientos musicales, le permitieron componer piezas musicales que nacían de
su su propia inspiración y formando luego una camada considerable de alumnos.
Allá por el año 1905,
enamorado de las costumbres de su tierra; mientras se encontraba por la campaña
santiagueña ejerciendo su cargo de inspector de escuelas. Sintió la necesidad
de transportar al pentagrama, la música de tantos cantos y bailes que con
sorpresa escuchaba en cada punto ejecutar a aquellos nativos, con alma y
sentimiento.
Escuchando y observando
de cerca los cantares de su tierra y embebido de sus motivos y anhelos, procuro
por otra parte; de que todo aquello que iba observando no quedara en el olvido
por descuido e indiferencia. En 1906, resolvió iniciar una obra de recopilación
realizando unos arreglos al Himno guerrero de los Santiagueños, la inmortal
Zamba de Vargas. Obra que desde su infancia la aprendió de su abuela.
Se observaba en sus
composiciones la sencillez e ingenuidad con que son expuestas en el pentagrama,
tratando cuidadosamente de que su esencia no varíe, ni cambie su aspecto
musical. Comprendiendo que, modificándolos, sería ir en contra de la naturaleza
y el arte en cual se presenta a nuestros sentidos.
Hacia 1911 nace la idea
de presentar por primera vez, a pesar de los escasos recursos, un conjunto
criollo a la que se denominó “Compañía de Arte Nativo del Norte Argentino”. Su
debut, se originó el 15 y 16 de Junio de ese mismo año en la confitería “El
pasatiempo del Águila” de la ciudad de Santiago del Estero; debido a que tuvo
que afrontar los primeros conflictos que se le iban anteponiendo en su camino.
El poder Ejecutivo de la
provincia niega al maestro Chazarreta el recientemente inaugurado teatro 25 de
Mayo mediante un decreto. Luego de programar su presentación en ese teatro, el
gobierno de la provincia considero que dicho coliseo estaba destinado solamente
para compañías de primer orden. La noticia desalentadora no le permito bajar
los brazos, fue así que el gentil ciudadano francés, el Sr. Pablo Mazure, le
ofreció un espacio en su confitería, para así poder concretar tan ansiado
anhelo.
El debut ocasiono un
lleno total esa noche, e impactados por dicho espectáculo y admirados por el
coraje de salir en frente de tal compañía, los aplausos al maestro Chazarreta
fueron calurosos.
Su éxito lo motivo llevar
tal conjunto criollo a la Capital Federal, pero ese sueño para ese entonces fue
inalcanzable dado a la falta de recursos económicos y sin el auspicio y
respaldo de ningún gobierno o institución. Esto lo llevo a presentar su
compañía en el teatro Belgrano de la ciudad de Tucumán, lo que para ese entonces
ocasiono una concurrencia nutrida en plateas, pero al querer presentar su
segunda función, se presentaron por parte del intendente, a dar por finalizado
su espectáculo considerando que no era apropiado que las “botas sucias” de sus
gauchos, pisaran el escenario de un teatro donde asistían los mas aristócratas
de la sociedad de aquel momento.
Con esta expresión y con
el corazón dolido mientras arribaba al ferrocarril, para regresar a su ciudad,
fue despedido por un grupo de jóvenes con soberbios silbidos. Al día siguiente,
se publica un artículo en un diario de la ciudad vecina; con respecto a la
compañía dirigida por el señor Chazarreta y, considerando nuevamente, lo poco
apropiado que era presentar un espectáculo de esa índole en un teatro,
considerándolo bien apropiado para ser presentado en un Circo.
Dicha situación no motivó
a Don Andrés a abandonar algo que había emprendido con un gran afán, esto lo
llevo a continuar con pequeñas presentaciones con su compañía en diferentes
teatros y confiterías de la ciudad de Santiago del Estero. Consiguiendo en
medio cada fracaso una palabra de aliento, así para el año 1916, con motivo del
Centenario de la Independencia Argentina publico su primer Álbum musical.
Edición que fue realizada por suscriptores que respondieron para premiar su
esfuerzo.
Reconocido por el
Gobernador de la Provincia de Tucumán, el Señor Ernesto E. Padilla, solicita a
Don Andrés Chazarreta una presentación en un salón de dicha ciudad con un
verdadero éxito.
En 1914 en una visita a
la ciudad de Santiago del Estero, el escritor Leopoldo Lugones, realizó una
audición privada a Don Andrés Chazarreta y con el propósito de escribir un
artículo para una revista de parís, un informe al que denominó “Música Popular
Argentina”. En 1917 siente la motivación, nuevamente, de conquistar Buenos
aires; llegando a pesar de que ningún empresario quiso hacerse cargo de su
compañía, temiendo un fracaso de la misma.
Llego a Santiago y en
1918 organizó su primer conjunto infantil presentándolo ante el público santiagueño
y luego en la ciudad de Tucumán. En 1920 continuó con sus giras por el norte
argentino y finalizando en la ciudad de Tucumán, continuando en añatuya en el
teatro Olimpo, cuyo empresario el Sr. Juan Mauri concretaría el sueño de
conquistar la metropolita.
Ese mismo año, en tiempo
ya concurrido y menos pensado, llego a publicar su segundo Álbum Musical con 25
piezas criollas. A comienzos del año 1921, entusiasmado comenzó a preparar su
conjunto. Mientras realizaba los ensayos en el mes de enero y febrero con su
compañía, el empresario Juan Mauri se encontraba en buenos aires en la búsqueda
de un espacio para concretar el espectáculo que Don Andrés Chazarreta venia
organizando.
Listo ya con su grupo de
músicos y bailarines para presentarse ante el público porteño, hecho que se
produjo el 18 de Marzo de 1921 en el teatro Politeama Argentino. Con un éxito
inigualable y con un público sorprendido por las expresiones tan
representativas y novedosas, resaltando como cantante criolla a la señorita
Patrocinio Díaz. El éxito perduro por un mes y diez días.
Anteriormente a este
triunfo, el 17 de Marzo de 1921 Chazarreta había realizado un espectáculo
privado. El espectáculo estaba destinado a la prensa, escritores y al ambiente
cultural en general, entre ellos el reconocido escritor Ricardo Rojas, quien,
al día siguiente, publicó un artículo en el diario “La Nación” denominado “El
Coro de las Selvas y las Montañas”.
El público porteño había
visto de la mano de Don Andrés Chazarreta renacer aquellas expresiones culturales
que habían sido relegadas al olvido por diversos motivos, y que contenían
valores fundamentales de nuestra nación argentina. Ese fue el día esperado en
que alguien, con una profunda noción de patriotismo, rescato del olvido y
volvió a la vida a todo ese conjunto de expresiones bien argentinas.
Luego de un rotundo
éxito, la prensa se ocupó del valor cultural de ese espectáculo y la labor que
venía llevando a cabo Chazarreta. A fines de 1921, regresaba de Buenos Aires
luego de dar treinta presentaciones en el teatro Apolo. Luego de un espacio de
dos años, continuó con sus giras. Desde 1923 hasta 1936, con otros elementos
que iba incorporando a lo largo de su difusión, resaltando como cantantes
Elenita Motola, Juanita Gilardi, entre otras.
Surgió la necesidad de
plasmar todas esas expresiones musicales interpretadas por la orquesta dirigida
por el maestro Andrés Chazarreta, y así fue que comenzaron las grabaciones en
diferentes sellos discográficos, como ser Discos Nacional (Discos Odeón), TK,
Music Halls, entre otros. Luego en 1929 es contratado por la reconocida empresa
discográfica “RCA Víctor”, convirtiéndose más adelante en Artista exclusivo de
la RCA.
Se estima que en la RCA
Víctor grabo alrededor de 400 obras entre ellas de su autoría y recopilaciones.
Lo hizo con su Orquesta típica de arte nativo, solos de guitarra, conjunto de
guitarras y arpa, dúos etc.
La orquesta de Don Andrés
Chazarreta, estuvo conformada de innumerables maneras, pero siempre respetando
los instrumentos típicos para la ejecución de música folklórica y su esencia
silvestre. Llego a tocar con una orquesta de veinte músicos, entre ellos resaltaron
músicos excelentes y algunos con destreza, como la fue la del reconocido
arpista ciego Domingo Aguirre.
En lo que respecta en la
parte del canto participaron voces femeninas y masculinas, entre esas hay que
resaltar a la cancionista Patrocinio Díaz, Juanita Gilardi, Elenita Motola
entre otras. En la parte masculina intervinieron las voces de Santos R. Catan
(Bailarín y cantante criollo) con el acompañamiento de Don Andrés Chazarreta,
también el dúo Ruiz-Acuña y el dúo A. Gonzales-M. Noriega.
En la parte de danzas que
conformaba el grupo de baile de la compañía, resaltaron figuras importantísimas
a lo largo de la trayectoria de la compañía de arte nativo, como ser Narcisa
Ledesma (bailarina competente de aproximadamente 80 primaveras), Antonio Salvatierra
“Antu Puncu”, Narciso Gómez entre otros.
El grupo de baile tuvo
aproximadamente entre veinte integrantes, entre ellos gente de zonas aledañas a
la ciudad y conocedores de las innumerables danzas que eran practicadas en la
campaña Santiagueña.
En el año 1936, luego de
conquistar al país con sus presentaciones, decidió reorganizar su conjunto
infantil, viendo que, en niños de edad escolar, tomaban con simpatía las danzas
autóctonas. En 1937 el presidente de la República Argentina Gral. José P. Justo
en una reunión con ministro resuelve otorgar un subsidio a Don Andrés con el
objetivo de llegar a Buenos Aires y ofrecer en un Teatro cincuenta
presentaciones, destinados a alumnos de escuelas normales y colegios
Nacionales.
Integraban numerosos
niños el conjunto infantil, entre ellos Marcelo y Víctor Abalaos, realizando
una pequeña gira con este grupo de bailarines a córdoba y Tucumán. Para 1938
continuo con la recopilación de motivos criollos y componiendo hasta 1948, catorce
valses con los respectivos nombres de las provincias argentinas.
En 1941, junto a su hija
Ana Mercedes Chazarreta, compositora, concertista de guitarra y discípula del
maestro Julio A. Sagreras, deciden crear la primera institución dedicada a la
enseñanza de las danzas nativas, con el nombre de “Instituto de Folklore Andrés
A. Chazarreta” Con una considerable cantidad de alumnos, quedo inaugurado la
escuela de danzas en la capital federal. Con un breve discurso oficiado por el
Maestro Chazarreta.
Se crea en 1942 la
orquesta de arte nativo con elementos de la orquestal Buenos Aires y músicos
criollos, debutando el 3 de Mayo de ese mismo año, en el teatro Ateneo contando
con la presencia del Presidente de ese entonces Dr. Castillo, altas autoridades
y público en general.
Ese mismo año, arriba a
nuestro país el grupo Walt, empresa norteamericana dirigida por Walt Disney, en
una gira por latino América en busca de nuevas expresiones populares. En su
llegada a Buenos Aires, se solicita a Don Andrés Chazarreta realizar una
presentación privada en la terraza de un hotel con su compañía de músicos y
bailarines para la empresa norteamericana.
Las representaciones y
ejecuciones de danzas tradicionales, le sirvieron de modelo para la creación
del personaje “el gaucho Goofy” de la película “saludos amigos”, y más adelante
para la película “Tres caballeros - El gauchito volante”.
Llego a publicar ocho
Álbumes de música nativa para piano, tres para guitarra, un Álbum de
coreografías descriptivas de las danzas nativas y, aproximadamente, entre cincuenta
piezas sueltas para piano y guitarra. Entre sus publicaciones cabe destacar
composiciones musicales de gran interés como “El Kakuy” (tango milonga) y”
Santiaguito” (Tango criollo).
Entre sus recopilaciones y composiciones se debe destacar: Siete del abril, La criollita Santiagueña, El 180, Anita (Mazurca dedicada a su señora esposa Anita palumbo), el malambo, A orillas del Dulce, Cuando nada te debía, El Pala pala, la firmeza, el palito, Cuando yo me muera, entre muchísimas más.
En 1959 es homenajeado,
conjuntamente con otros artistas, al cumplir las bodas del oro como artista
exclusivo de RCA Víctor. En su lugar asistió su hijo Agustín Chazarreta para
recibir la medalla Víctor de oro, debido a que el estado de salud de Don Andrés
Chazarreta comenzó a quebrantarse.
A comienzos de 1960, a
Don Andrés Chazarreta, le toca afrontar el fallecimiento de su Señora esposa
Anita Palumbo, y sumado el deterioro de su estado de salud; el Patriarca del
Folklore Argentino dijo adiós definitivamente minuto antes de la medianoche del
24 de abril de 1960.
La Merced recogió su
silencio eterno, como fiel feligrés de nuestra señora del la Merced, fue velado
en dicho templo y luego despedido con el acompañamiento de campanas. La
presencia de la banda de música de infantería 18, una camada de músicos y entre
civiles, que lamentaban la pérdida de un grande del folklore Nacional,
ejecutaron en su acompañamiento la zamba de Vargas, la siete de Abril y el Vals
Santiago del estero.
Para Chazarreta sus
sueños se habían concretado, solo quedaba que el pueblo con un verdadero afán
de patriotismo como lo fue el, siguiera en la lucha incansable de defender,
preservar y difundir nuestra identidad cultural. Todo aquello que nos identificó
e identifica como verdaderos argentinos.
Solo queda decir, que no
es posible proyectar un futuro artístico, social y cultural sino se rescata lo
valioso que nos legó el pasado. Fruto de grandes patriotas, luchadores por amor
al arte y las expresiones populares derivadas del sentimiento profundo de
aquellos que fueron gestando una nación, e inspirados por los motivos
silvestres que ofrecen estas tierras. Fuente: www.aleroquichua.org.ar
.png)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario