sábado, 25 de abril de 2026

Mucho más que asfalto: El rincón santiagueño donde nació la libertad

 ¿Alguna vez te pusiste a pensar que las calles por las que caminas todos los días para ir al trabajo, a la facultad o a tomar un café tienen "memoria"? A veces vamos tan apurados que nos olvidamos de que Santiago del Estero, nuestra Madre de Ciudades, es un museo a cielo abierto.

 

Crédito: El Liberal

En vísperas de este 27 de abril, nos pusimos el traje de detectives históricos para contarte qué pasó en una de las esquinas más transitadas de la ciudad. Spoiler: hubo rebeliones, gritos de libertad y mucha pasión santiagueña.

Libertad y Tucumán: El "Kilómetro Cero" de nuestra identidad

Si te parás hoy en el cruce de las calles Libertad y Tucumán, frente a la actual Plaza Libertad, vas a ver el movimiento típico del centro. Pero si pudiéramos viajar en el tiempo hasta principios del siglo XIX, el paisaje sería muy distinto, aunque igual de intenso.

En ese punto exacto funcionaba el Cabildo, el corazón donde se cocinaba la política de Santiago. No era solo un edificio de adobe y tejas; era el lugar donde se decidía el futuro de todos nosotros.



Los rebeldes que se plantaron

Para 1810, el clima ya estaba "calentito". Un nombre que seguro escuchaste en la escuela, Juan Francisco Borges, andaba a las patadas con los miembros del Cabildo. Borges no era un tipo tranquilo: tenía el sueño de una provincia libre y no iba a parar hasta conseguirla.

Pero la historia de nuestra autonomía no fue un camino de rosas. Fijate estos datos:

* La Rebelión de Isnardi (1815): En esta misma esquina se gestó el primer gran intento de decir "basta". Fue el primer chispazo de una llama que ya no se apagaría.

* El grito de Borges (septiembre de 1815): Pocos meses después, Borges se la jugó entera. Intentó por primera vez separar a Santiago de la tutela de Tucumán. No le salió bien a la primera, pero dejó la semilla plantada.

1820: El año en que todo cambió

Finalmente, después de muchas idas y vueltas, en abril de 1820, Santiago del Estero consiguió su tan ansiada Autonomía. ¿Y dónde creés que se juntó la gente a festejar y a seguir construyendo la provincia? Exacto: en esa misma zona que hoy caminas cada vez que vas al centro.

Ese cuadrante de la ciudad fue el punto central de la vida política y social. Ahí, entre esas cuatro esquinas, se definió que los santiagueños queríamos gobernarnos a nosotros mismos.

Ver la ciudad con otros ojos

Conocer nuestra historia es, en definitiva, conocer nuestra ciudad. Ahora, cuando pases por Libertad y Tucumán, ya no vas a ver solo semáforos y negocios. Vas a ver el fantasma del viejo Cabildo, vas a imaginar a Borges planeando sus revoluciones y vas a sentir el eco de aquellos que, hace más de 200 años, soñaron con la provincia que tenemos hoy.

¡Feliz 27 de abril para todos! A celebrar nuestra autonomía y, sobre todo, a seguir caminando estas calles con el orgullo de saber de dónde venimos.

¿Sabías qué? La Plaza Libertad no siempre fue como la conocemos. Fue el escenario de fusilamientos, celebraciones patrias y hasta ferias populares, manteniéndose por más de dos siglos como el living de todos los santiagueños.

Fuente “Camino al Día de la Autonomía Provincial” Equipo de Investigación Historia UNSE (@historia.unse


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