Si sos de Santiago del Estero seguro que los has probado, y si has visitado alguna vez la provincia, probablemente te han invitado unos rosquetes santiagueños. ¡Y estoy mucho más seguro de que quién los ha comido no se los olvida nunca!
Con esta receta, si
estamos lejos del pago, podremos prepararnos unos bien ricos. No serán como los
loretanos, pero bueno, algo para aplacar la nostalgia del estómago.
Sin más preámbulos te
contamos la receta de rosquete santiagueño, bien criollo, bien nuestro.
Cómo hacer Rosquetes
santiagueños
Ingredientes que hacen la
diferencia:
Para preparar los
deliciosos rosquetes santiagueños, necesitarás los siguientes ingredientes:
5 yemas de huevo
1 cucharadita de sal
50 gramos de levadura
200 gramos de azúcar
150 gramos de grasa
vacuna derretida
1 kilogramo de harina
común (aproximadamente)
Aproximadamente 200 ml de
agua tibia
Preparación paso a paso:
Comienza batiendo las
yemas hasta que la mezcla espese ligeramente y adquiera una textura cremosa.
Tamiza la harina y agrega
la sal alrededor del hueco que formarás en el centro de la harina.
En el hueco, coloque la
levadura, una cucharadita de azúcar y un poco de agua tibia. Mezcle estos
ingredientes para activar la levadura y lograr una fermentación adecuada.
Luego, incorpora la grasa
derretida a la mezcla y continúa agregando el resto del agua tibia poco a poco
mientras amasas vigorosamente. Siga amasando hasta obtener una masa suave y
elástica.
Divide la masa en
pequeñas porciones y forma rollitos de aproximadamente 20 cm de largo (o ajusta
el tamaño según tu preferencia). Une los extremos de cada rollito para darles
la típica forma de rosquilla.
Coloque los rosquetes en
una fuente enmantecada y enharinada, preparándolos para el horneado. Déjalos
reposar durante 30 minutos.
Pre-calienta el horno a
200°C y hornea los rosquetes durante unos 35 minutos o hasta que estén dorados
y cocidos.
El toque dulce del
blanqueo:
El blanqueo es una etapa
crucial en la preparación de los rosquetes santiagueños, ya que es lo que les
da ese distintivo sabor dulce y la capa brillante. Para blanquear los
rosquetes, necesitarás los siguientes ingredientes:
5 claras de huevo
1 taza de azucar
1 taza de agua
Unas gotitas de limón
El proceso de blanqueo:
En una cacerola, lleva a
ebullición una taza de agua junto con una taza de azúcar hasta obtener un
almíbar a punto de hilo.
Mientras se prepara el
almíbar, bate las claras de huevo a punto de nieve, asegurándote de que estén
bien firmes.
Agregue lentamente el
almíbar caliente a las claras batidas mientras continúa batiendo. También añade
unas gotitas de limón para darle un toque de acidez al merengue.
Con la ayuda de un pincel
de cocina, cubre los rosquetes con este merengue, asegurándote de cubrirlos
completamente para obtener una capa brillante y dulce.
Deja reposar los
rosquetes al sol durante un tiempo para que el merengue se seque y se fije
sobre ellos.
La degustación:
Una vez que los rosquetes
santiagueños han sido blanqueados, es momento de disfrutarlos en todo su
esplendor. Su exterior dorado y brillante esconde un interior esponjoso y lleno
de sabor. Acompañados de un mate o una buena taza de café, los rosquetes son un
verdadero placer para el paladar.
Fte: sursantiago.com.ar

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